Miguel Ángel García Martín: Ayuso designa a su portavoz como vicepresidente ‘in péctore’ de Madrid al asignarle la cartera de Vivienda debido a la enfermedad del titular | Noticias de Madrid
Su nombre es Miguel Ángel García Martín y, desde este jueves, es oficialmente el hombre fuerte de Isabel Díaz Ayuso en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. El portavoz del ejecutivo, que también ocupa el cargo de consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, tomará las riendas de Vivienda, Transporte e Infraestructuras, mientras su titular, Jorge Rodrigo, enfrenta un cáncer. Esta inusual concentración de poder, confirmada este jueves por el Boletín regional, no solo refleja la confianza de una líder que ha mantenido un círculo íntimo tras la guerra civil que ganó a Pablo Casado, dividiendo su gobierno entre allegados y escépticos. También le otorga los galones de vicepresidente ‘in péctore’, un cargo que, aunque no es oficial, se siente prácticamente real.
El ascenso de García Martín al número dos del gobierno, sin que se formalice hasta ahora una vicepresidencia, es el reflejo de una trayectoria complicada y transmite un mensaje poderoso en clave electoral. Díaz Ayuso, presionada por Vox desde 2019, siempre ha presumido de la austeridad de su gobierno. El reducido número de consejeros (nueve en total) ha servido para que la baronesa conservadora se compare en el ámbito nacional, contrastando su equipo con el Consejo de Ministros de Pedro Sánchez, que cuenta con una veintena de miembros. Sin embargo, hay un contexto esencial: cuando llegó al poder hace seis años, Díaz Ayuso comenzó su mandato con un vicepresidente. Aquella experiencia fue, probablemente, una de las más difíciles de su carrera política.
“Nuestra relación fue siempre tensa”, llegó a comentar sobre Ignacio Aguado, el líder de Ciudadanos, con quien formó en 2021 el primer gobierno de coalición en la historia de la región, permitiendo así al PP mantener el poder a pesar de haber perdido las elecciones frente al PSOE de Ángel Gabilondo.
“Consideré la opción de sacar al PP del gobierno; Ayuso me mintió al prometer que medicalizaría las residencias”, afirmó Aguado en una reciente entrevista con EL PAÍS.
Aquella compleja relación, especialmente marcada por la llegada de Miguel Ángel Rodríguez como jefe de gabinete de la presidenta, ha influido en la posterior práctica política de Ayuso.
La presidenta regional tardó más de un año en sustituir oficialmente a Aguado, nombrando en junio de 2022 a Enrique Ossorio como vicepresidente. A diferencia de la situación actual, este fue un gesto que miraba hacia el pasado, reconociendo el trabajo de un político que había coordinado los dos últimos programas electorales de Díaz Ayuso, asumió la portavocía del gobierno tras la salida de Ciudadanos, y en ese momento ya estaba en la trayectoria hacia el cargo que comenzaría a ocupar casi un año después, la presidencia de la Asamblea de Madrid.
Cuando Ossorio se trasladó al Parlamento regional, la presidenta utilizó la vacante que dejó como número dos para honrar a otro político en declive: Javier Fernández-Lasquetty, el titular de Economía y Hacienda, quien dejó la política y asumió la vicepresidencia durante el breve período en que el ejecutivo regional estuvo en funciones. De nuevo, un gesto que miraba hacia el pasado.
El caso de García Martín parece ser opuesto. A sus 47 años, y a diferencia de Ossorio y Fernández-Lasquetty, quienes son referentes del PP desde inicios del siglo, el actual portavoz vive desde 2023 su primer gran paso en la política. Con un profundo conocimiento de la Administración, amante de la literatura administrativa y ciclista aficionado, la confianza que deposita en él Díaz Ayuso al agrupar dos carteras tan relevantes en sus manos señala un ascenso continuo.
De este modo, la presidenta consolida un especie de triunvirato. A un lado, Alfonso Serrano, su hombre de confianza y secretario general del PP de Madrid. Al otro, García Martín, el coordinador de su gobierno, que se ocupa de los detalles de cuestiones regionales mientras ella se concentra principalmente en la política nacional. Y, en la cúspide, por supuesto, se encuentra la propia Díaz Ayuso.



