Modificación del horario en marzo de 2026: entrada en vigor del nuevo horario de verano en España | Sociedad


Durante la madrugada de este sábado a domingo, el descanso, la celebración o el trabajo se reducirán en una hora. Los relojes se adelantarán, marcando el inicio del horario de verano en España, como ha ocurrido en los últimos 52 años. A las 2.00, serán las 3.00 en la Península, y a la 1.00 en Canarias serán las 2.00. A partir de ahora, los días se alargarán, amaneciendo y anocheciendo más tarde.

El 66% de los ciudadanos celebrará este cambio, preferiendo el horario de verano al de invierno, según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realizada en 2023. Sin embargo, especialistas de organizaciones como la Sociedad Española del Sueño (SES) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) opinan que no debería realizarse este cambio, y que, de tener que elegir, el horario de invierno sería el más acertado. La SES argumenta que “ayuda a establecer un ritmo biológico más regular que el del verano, mejora el rendimiento cognitivo y contribuye a disminuir casos de enfermedades cardiovasculares, obesidad, insomnio y depresión”.

Adaptarse puede tardar hasta cinco días, ya que regular el ritmo circadiano —el reloj interno que coordina la temperatura corporal, la liberación de hormonas y la digestión, respondiendo a la luz y la oscuridad— es fundamental. “La luz actúa como el principal sincronizador de nuestro reloj biológico”, explica María José Martínez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño. Por este motivo, exponerse a la luz de pantallas antes de dormir puede ser perjudicial.

La especialista añade: “La melatonina, la hormona del sueño, se libera una o dos horas antes de dormir, y este proceso se alinea con la disminución de luz solar. Sin embargo, si a las 21.00 aún hay luz, se produce un desfase hormonal que provoca insomnio, fatiga y cansancio, afectando especialmente a mayores y niños”. Los escolares deberían dormir alrededor de 11 horas, y en algunas regiones del país aún es de día cuando deben acostarse, complicando su adaptación. Los adultos mayores son otro grupo vulnerable, dado que su sistema circulatorio es menos flexible frente a alteraciones. Para facilitar la adaptación, se sugiere adelantar comidas, ejercicios y horarios de sueño entre 15 y 20 minutos cada día.

Un 67% de los españoles preferiría eliminar la alternancia entre horarios de invierno y verano, deseando “poner fin al cambio de hora”, según el CIS. “Este jet lag forzado nos descoloca durante unos días, pero lo que más desconcierta es que ciudades como Santiago de Compostela compartan horario con Berlín o Belgrado, mientras que con Oporto hay una hora de diferencia”, se quejaba esta semana Jaume Vallès en una carta al director de EL PAÍS. España sigue el huso horario de Europa central, lo que intensifica el desfase respecto al ritmo solar, cuando lo ideal sería el horario de Europa occidental (el de Portugal), dado que la mayor parte del país se encuentra al oeste del meridiano de Greenwich.

En esta línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el año pasado que plantearía al Consejo Europeo la posibilidad de finalizar el cambio horario a partir de 2026, pero hasta ahora, la iniciativa no ha avanzado a nivel europeo, por lo que el ajuste sigue vigente. “Apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida cotidiana de las personas”, argumentó entonces el mandatario. El comisario de Energía, Dan Jorgensen, también se comprometió a buscar un consenso, defendiendo que sería “el camino más lógico a seguir” para el Ejecutivo europeo.

Un debate estancado

Para implementar cambios, es necesario contar con el apoyo del Consejo y del Parlamento Europeo, y cada Estado miembro tendría que llevar a cabo esta decisión en su país. En 2019, la Eurocámara aprobó suprimir los cambios a partir de 2021, pero los países miembros no lograron un consenso. Estados como Finlandia y Polonia apoyaban la medida, mientras que Portugal anunció que mantendría el horario actual, y en España, la comisión de expertos no llegó a un acuerdo. Al menos 15 países, que representan el 65% de la población, tendrían que votar a favor para derogar la directiva que establece el sistema actual.

El ajuste bianual se ha llevado a cabo en España desde 1974. La mayoría de los países europeos implementaron el cambio de hora a inicios de los años setenta como respuesta a la crisis energética provocada por el aumento de los precios del petróleo, buscando sincronizar la jornada laboral con la luz solar y así reducir el consumo de energía eléctrica. Más tarde, en 2001, una directiva europea regularizó el cambio estacional, aunque posteriormente el argumento energético fue perdiendo relevancia.

La fecha prevista para el próximo cambio de hora será el domingo 25 de octubre. Según el calendario de la Comisión Europea, que se revisa cada cinco años, los ajustes se continuarán llevando a cabo, al menos, hasta 2031.

Start typing and press Enter to search