Molestia en Ferraz por la reducción de influencia de Moncloa en la rutina diaria.
La renuncia de Francisco Salazar, quien fue acusado de un presunto acoso a varias mujeres, llevó a Pedro Sánchez a realizar una remodelación en su equipo del Palacio de La Moncloa. Salazar, clave en … su ascenso orgánico, era el último ‘pata negra’ socialista en el alto nivel de la Presidencia del Gobierno. Con su salida, coincidiendo con el día en que iba a ser nombrado figura central del partido tras el encarcelamiento de Santos Cerdán, Sánchez decidió reorganizar su gabinete, priorizando perfiles técnicos sobre políticos. Esto distanció aún más al partido del Gobierno, generando cierto descontento en Ferraz por su exclusión de las decisiones diarias.
La «profesionalización» del gabinete del Presidente, como lo ha apodado un colaborador de Sánchez, comenzó hace un año, cuando sustituyó a su director, Óscar López, por el casi desconocido Diego Rubio. Este joven extremeño, quien llegó a Moncloa años antes de asumir el cargo de primer secretario de Estado, posee un fuerte perfil técnico y poco conocimiento sobre la batalla comunicativa. Rubio también tiene una estrecha relación con Iván Redondo, un nombre que continúa siendo polémico en un PSOE que ha afirmado que «no es de los nuestros». Esta es la principal crítica que recibe Sánchez desde el partido.
En Ferraz se lamentan de que «no tenemos información directa de lo que sucede» en la cocina de La Moncloa. También carecen de una capacidad real para influir en las decisiones que se toman en los despachos del complejo presidencial. Donde se decide todo. Esta situación no era así hasta septiembre del año pasado, con López y su adjunto, Antonio Hernando, quienes tenían una experiencia en el partido dirigiendo el equipo de colaboradores de Sánchez y frecuentando a menudo la sede federal. Actualmente, ambos están al mando del Ministerio para la Transformación Digital y la Función Pública, es decir, alejados de La Moncloa.
En la sede de la Presidencia, aunque en un edificio diferente al que alberga el gabinete, «solo queda de pura cepa Félix Bolaños», menciona una dirigente. Y aunque el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes sigue ejerciendo influencia sobre Sánchez, la cantidad de competencias a su cargo no le permite estar al tanto de cuestiones más cotidianas. Ambos, Bolaños y el propio presidente, son, según esta dirigente, «los únicos puentes con Ferraz». Además, añade que «tampoco se les puede estar consultando para cualquier asunto».
Adiós a los ‘maitines’
Hubo un tiempo en que cada lunes a las nueve de la mañana, Sánchez reunía en el Palacio de La Moncloa a su círculo más cercano. Estas reuniones no duraban más de una hora. A lo largo de las distintas etapas, entre la moción de censura y ahora, en estos encuentros han participado ministros como Carmen Calvo, José Luis Ábalos, Isabel Rodríguez, Pilar Alegría, Félix Bolaños o María Jesús Montero.
Pero también líderes de peso sin cartera gubernamental, como Adriana Lastra o Santos Cerdán, así como los diferentes jefes del gabinete del presidente. Desde hace unos meses, concretamente desde la salida de Óscar López de la Moncloa, cuando se afirma que «hubo la mejor coordinación y sintonía entre el Gobierno y el partido», los ‘maitines’ apenas se realizan. Y cuando ocurren, ya no tienen la misma relevancia de antes ni cuentan con la participación de tantas personas.
Expertos en ciencia política, sociología y economía son hoy quienes ocupan los despachos más cercanos a Pedro Sánchez. Liderados por Diego Rubio, alineados ideológicamente con el PSOE pero sin carrera interna, los nuevos ‘fontaneros’ del Gobierno trabajan alejados del partido.
Junto a Rubio, la persona más próxima al presidente es la secretaria general, Judit González. El equipo técnico lo completa José Fernández Albertos, secretario general de Política Nacional -quien asumió parte de las funciones de Salazar-, además de la nueva secretaria general de Relaciones Institucionales y Ciudadanía, Ana Ruipérez. Enma Aparici es la secretaria general de Asuntos Exteriores, Lydia del Canto es la secretaria de Estado de Comunicación, Ángel Alonso es el director adjunto del gabinete y Jorge Pérez Naharo, exconsejal del PSOE en Alcorcón, es el jefe de gabinete del jefe de Gabinete.


