Mónica García se opone a financiar un medicamento que disminuye el riesgo de cáncer de mama.


La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) ha denegado en su última reunión la financiación de un innovador fármaco que ha mostrado resultados sorprendentes en el tratamiento del cáncer de mama. Se trata del capivasertib, conocido como Truqap, que se combina con fulvestrant, el cual recibió aprobación el año pasado para el tratamiento de pacientes adultos con cáncer de mama en fases avanzadas o metastásicas.

La comisión, que depende del Ministerio de Sanidad -bajo la dirección de Mónica García- justificó la no inclusión del medicamento en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud, alegando «criterios de racionalización del gasto público» y su «impacto presupuestario», así como «la disponibilidad de medicamentos o alternativas terapéuticas para las mismas condiciones a un precio más bajo o a un coste de tratamiento inferior».

Sanidad sostiene que «estos son algunos de los criterios legalmente establecidos para la financiación selectiva y no indiscriminada de medicamentos, necesaria para garantizar una prestación farmacéutica sostenible del Sistema Nacional de Salud, ante el continuo aumento de las necesidades en este ámbito».

El fármaco ha demostrado eficacia significativa. En el estudio, el capivasertib combinado con fulvestrant redujo el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en un 50% en comparación con fulvestrant combinado con placebo en pacientes con tumores con alteraciones de PI3K, AKT o PTEN. Los expertos subrayan que las pacientes frecuentemente presentan resistencia a los tratamientos convencionales, lo que hace que este fármaco ofrezca grandes posibilidades. Las participantes en el estudio «mantuvieron una mejor calidad de vida durante más tiempo, en comparación con aquellas que recibieron el tratamiento estándar».

En el análisis general de los pacientes, se observó una reducción del 40% del riesgo de progresión o muerte en el grupo de aquellas tratadas con capivasertib-fulvestrant, en comparación con las tratadas con placebo-fulvestrant.

La media de supervivencia libre de progresión (el tiempo que transcurre hasta que el tumor vuelve a crecer después de iniciar el tratamiento) fue de 7,2 meses en las pacientes que recibieron capivasertib-fulvestrant y de 3,6 meses en el grupo de placebo-fulvestrant.

Otras polémicas

Mónica García ha estado en el centro de diversas polémicas debido a la negativa de Sanidad a financiar ciertos fármacos, considerados por especialistas como avances significativos en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer.

El año pasado, la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos aprobó dos fármacos destinados al tratamiento de cáncer de mama metastásico, Enhertu y Trodelvi. El costo del medicamento era de 5.500 euros para un ciclo de 21 días, y España se contaba entre los pocos países europeos que se habían negado a financiarlo. El departamento argumentó su «impacto presupuestario» y los «criterios de racionalización del gasto público». Las propias pacientes iniciaron una campaña de recogida de firmas para solicitar a Sanidad que reconsiderara su posición y aprobara la financiación.

Otra polémica surgió por la negativa a financiar un medicamento para tratar a niños con leucemia linfoblástica aguda (LLA), el anticuerpo monoclonal blinatumomab. Esta forma de cáncer es la más común entre los niños, con cerca de 300 nuevos casos diagnosticados cada año en España.

Después de varios rechazos y el consiguiente revuelo mediático y social, Sanidad finalmente aprobó la financiación del medicamento en casos específicos, como en pacientes que hayan sufrido recaídas.

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