no tiene confianza en ninguna persona del PSOE


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez se ha propuesto reconstruir las relaciones con Junts, buscando así extender la actual legislatura y permanecer al mando del Gobierno. Sin embargo, según indican fuentes socialistas, Sánchez ha modificado su enfoque para esta nueva fase: no será el PSOE o una persona en nombre del partido quien retome las negociaciones, sino un miembro del Gobierno, una persona de su total confianza, como es el ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.

La táctica, elaborada por el propio Pedro Sánchez, según fuentes del PSOE, está en marcha y comprende una primera etapa en la que el presidente ha reconocido públicamente sus «incumplimientos» hacia los partidos catalanes, al tiempo que ofrecía, como muestra de buena fe, medidas concretas aprobadas en el Consejo de Ministros y su firme intención de cumplir promesas pendientes, como la financiación singular para Cataluña o la publicación de las balanzas fiscales lo más pronto posible.

Con la puesta en escena que llevó a cabo Sánchez en varias entrevistas en medios catalanes, se presenta la parte más complicada que, según las fuentes consultadas, implica la aceptación del partido de Carles Puigdemont. Estas mismas fuentes indican que, aunque Junts manifiesta que «nada ha cambiado», el presidente no lo interpreta como un «no» definitivo. De hecho, en los planes de Sánchez está la intención de reanudar la interlocución pronto, aprovechando el parón parlamentario que se dará desde la próxima semana hasta febrero.

Sin embargo, el obstáculo radica en la selección del interlocutor, que debe ser de alto nivel, pero que no puede ser Pedro Sánchez hasta que se resuelva la situación de Carles Puigdemont en los tribunales europeos y en el Constitucional español. Tras la caída de Santos Cerdán, «el único interlocutor posible sería el secretario general», opina uno de los consultados, aunque añade que ese encuentro se producirá cuando sea «institucionalmente factible» o, en otras palabras, cuando Puigdemont pueda regresar a España sin restricciones, algo que aún está pendiente de resolución en los tribunales.

Bolaños, el elegido

El seleccionado por Sánchez es su ministro-escudero Félix Bolaños, un interlocutor que tiene conocimiento de casi todos los temas que plantea Junts, a excepción de la financiación singular que la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha estado evitando hasta ahora. El Ministerio de Justicia está prácticamente involucrado en cada uno de los proyectos de ley que se discuten en el Consejo de Ministros y está al tanto de plazos y legalidad.

A partir de ahora, la tarea de Bolaños será allanar el camino y las medidas legales que pueden seguir ofreciendo a Junts como señal de buena voluntad, para reanudar las negociaciones y obtener apoyos puntuales. Y, a pesar de la cautela de su entorno, el presidente del Gobierno no descarta que, una vez se logre retomar las relaciones que actualmente están tensas, se pueda incluso discutir la negociación de los Presupuestos Generales del Estado.

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