Nos decimos adiós con un nudo en el pecho.


Madrid dice adiós a su barbería más antigua. Tras 126 años de historia y ubicada junto a la Plaza Mayor, El Kinze de Cuchilleros cerrará el 31 de diciembre, según lo comunicó en una carta dirigida a sus clientes.

“Escribimos estas líneas con un nudo en la garganta”, dice el comunicado. “Lo que perdemos son personas, porque aquí no hubo solo clientes, sino amigos. Para nosotros, no se trata simplemente del fin de un trabajo, sino de una parte significativa de nuestra vida”.

El mensaje está firmado por Alfonso Sanchidrián, cuya familia ha dirigido el negocio desde 1963. Entre sus clientes se contaban también figuras públicas como los escritores Camilo José Cela, Arturo Pérez-Reverte y Juan Eslava Galán, así como actores como Pepón Nieto y Fernando Tejero y músicos como Dani Martín.

Más de un siglo de tradición

La barbería en distintas épocas. | Crédito editorial: El Kinze de Cuchilleros

El cierre de El Kinze de Cuchilleros no se debe a una falta de clientela ni a problemas económicos, sino a una decisión interna. Según El Debate, los socios no llegaron a un consenso para proseguir con el proyecto y decidieron vender el negocio, cerrando así más de un siglo de historia.

Aunque barberías en la calle Cuchilleros existían desde 1848, fue el 2 de enero de 1900 cuando Eladio Gurumeta, originario de Burgos, inauguró su negocio en el número 15. Desde entonces, la barbería se convirtió en un punto de encuentro para los vecinos e incluso la prensa de 1907 documentó que compartían un décimo de lotería.

En 1958, Guillermo Coello tomó las riendas de la barbería, que pasó a llamarse con su apellido, y en 1963 la familia Sanchidrián se unió al negocio, conservando la tradición familiar hasta hoy y renombrándolo en los años 90.

Un testigo del tiempo

Trabajadores de la barbería y recuerdos de sus clientes. | Crédito editorial: El Kinze de Cuchilleros

El Kinze de Cuchilleros ha superado guerras, crisis y hasta la pandemia de 2020. “Después de los 50 días de cierre obligatorio dictado por el gobierno, fue el primer local en reabrir en Madrid, algo que destacó la prensa nacional”, indican en su sitio web.

En dicho sitio, expresan su orgullo por ser la barbería más antigua en funcionamiento continuo en la ciudad. En el local conservaban utensilios tradicionales, como las bacías de barbero, y sus icónicos sillones de Acha, traídos desde Eibar.

Sin embargo, lo que más destacaban era la conexión con sus clientes. Según José Cela, “el barbero es mitad médico y mitad confesor; y este lugar, además, es tradicional”. Ahora se despiden, agradeciendo a sus clientes, amigos y vecinos por las risas, los silencios, las prisas y las conversaciones únicas que solo tienen lugar frente al espejo del barbero.

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