«Nos tomó tres veces más tiempo despedirnos de los niños»
Desde que inició el curso escolar hace casi un mes, Janet ha ajustado su alarma. Debe estar lista para salir de su hogar en Lucero antes de las 8.10 y tomar, de la mano de su hija Ariadna, la nueva ruta que han … adoptado este año hasta llegar al colegio Divino Maestro, situado en el paseo de Extremadura, a las puertas de Casa de Campo. Esto implica salir con casi 30 minutos de antelación respecto a su rutina habitual, algo esencial para poder dejar a su hija a tiempo, dado que las obras de soterramiento que harán posible el futuro Paseo Verde del Suroeste han complicado la movilidad de las familias de alumnos en este centro.
El trayecto se ha convertido en toda una aventura para decenas de padres, no sólo de este colegio sino también de otros centros como San Buenaventura y el CEIP Bolivia, que se han visto afectados en esta área del distrito de Latina. Una vez fuera de casa, Janet y su hija de 7 años caminan hasta la parada de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) junto a la entrada del Metro de Lucero. Alrededor de las 8.20 toman el autobús 39 y alrededor de las 8.26 llegan a la parada de Alto de Extremadura. «Salimos antes para evitar el tráfico, aunque aún así llegamos con el bus lleno», cuenta la mujer a este periódico durante el trayecto.
La ruta ha sido diseñada estratégicamente por Janet y otros padres para maximizar el tiempo. «Antes tomábamos un autobús que nos dejaba en 15 minutos en la puerta de la escuela. Ahora salimos más temprano y tardamos casi media hora más», explica. Si optara por el otro camino hoy, no conseguiría llegar ni saliendo con casi una hora de antelación, añade.
Al bajar de este autobús, Luz, madre de Alonso y Álvaro –quienes también son estudiantes del colegio mencionado–, se une a la caminata que deberán hacer hasta la finalización de las obras de soterramiento de la autovía, previstas para finales del próximo año. «Pienso más en ellos, en lo cansado que es para ellos a primera hora, considerando que también tienen actividades extraescolares por la tarde», comenta la mujer.
8,20 horas
Un bus hasta Alto de Extremadura
Janet y Ariadna salen de casa antes de las 8.10 para llegar a la parada del autobús 39, que las deja en Alto de Extremadura, completando así el primer tramo de su nueva ruta hacia el colegio.
08. 26 horas
Camino en el paseo de Extremadura
Al llegar a su primer destino, esta familia recorre el paseo de Extremadura, entre tractores y trabajadores que avanzan con las obras de soterramiento, hasta acercarse a la Casa de Campo, donde está el centro educativo concertado.
08.45 horas
Llegada al parque de la Casa de Campo
La aventura matutina prosigue cerca del parque de la Casa de Campo, que deben cruzar para llegar al Divino Maestro. Este trayecto, advierten las familias, será mucho más complicado con la llegada del frío y las lluvias en la capital.
08.50
Llegada al colegio más de media hora más tarde
A diez minutos del timbre, las familias finalizan su agotador trayecto, dejan a los niños con sus profesores lo más rápido posible y se dirigen corriendo a sus trabajos. Este mismo camino, lo volverán a hacer de regreso a casa a las 16.30 horas.
Y lo más preocupante, enfatiza, no es el presente, sino lo que llegará con las bajas temperaturas. «Nos inquieta el invierno. Con el frío y la lluvia, este camino se volverá insoportable», destaca Janet mientras guía a los niños junto a la otra madre para que no se queden atrás.
Después de bajarse del autobús, Janet y Ariadna deben caminar por un sendero junto al paseo de Extremadura, entre tractores y obreros que están en faena, hasta llegar a la escuela. Intentan llegar lo más rápido posible para dejar a los más pequeños y salir corriendo hacia su trabajo en Mirasierra.
Este trayecto, señala Susana, quien deja a sus hijos a las 7.30 horas, «no es apropiado para peatones», ya que además de la falta de luz a esa hora –y por lo que han solicitado más iluminación–, teme que un coche «salga rápido del túnel y provoque un accidente al cruzar el ‘bypass’ que se ha habilitado». Esta situación, aunque con menos presión, se repite también a la salida.
Hasta el verano pasado, cuando comenzaron las obras en este tramo de la A-5, las familias que caminaban disponían de túneles en el paseo de Extremadura que, aunque no fueran «un camino de rosas», no les hacían perder tiempo. Ahora, sólo tienen un tedioso rodeo que se extenderá hasta finales del próximo curso, siempre que no haya retrasos en la obra.
Con estos trabajos, el paseo de Extremadura se convertirá en un gran bulevar peatonal que conectará en superficie los barrios del distrito de Latina de Lucero, Aluche y Las Águilas con los de Campamento y Casa de Campo –este último perteneciente al distrito de Moncloa-Aravaca–, separados desde 1968 por el asfalto donde circulan diariamente cerca de 80.000 vehículos.
El soterramiento de la A-5, la gran obra del mandato de José Luis Martínez-Almeida como alcalde de Madrid, permitirá dar continuidad al bulevar peatonal de la avenida de Portugal, que enlaza con Madrid Río, hasta la avenida del Padre Piquer.
El tráfico en superficie se reducirá en un 90%, así como las emisiones contaminantes. Además de recuperar el espacio que ocupa el asfalto para los vecinos, mejorará la movilidad peatonal en transporte público y por carretera, optimizando la seguridad vial en la zona. También se abordarán los problemas de congestión en puntos críticos como el paseo de Extremadura, Batán y Boadilla.
Los residentes son conscientes de las ventajas que traerán estas obras y saben que deben tener paciencia. Sin embargo, recalcan que para este tipo de trabajos «no solo» se debe considerar el tráfico, sino también a los peatones que también padecen las consecuencias. «Tomar el Metro es igual de complicado y usar el coche es casi impensable», enfatiza otra madre que deja a sus hijos en este colegio.

Obras en el Paseo Verde del Suroeste
Corte del paso inferior
de la calle Dante
Corte del paso inferior que conecta el
paseo de Extremadura con la glorieta de
la calle Dante y la avenida de Portugal que
enlaza con el Parque de Atracciones.
Fuente: Ayuntamiento de Madrid

Obras en el Paseo Verde del Suroeste
Corte del paso inferior de la calle Dante
Se cierra el paso inferior que conecta el paseo de Extremadura
con la glorieta de la calle Dante y la avenida de Portugal que
enlaza con el Parque de Atracciones.
Fuente: Ayuntamiento de Madrid
Este colegio concertado tiene una particularidad: consta de dos edificios ubicados a menos de 100 metros de distancia. La educación Infantil y Primaria se sitúa a un lado del paseo de Extremadura –en la calle del Dante– mientras que Secundaria se encuentra al otro lado. Para algunos padres, esto resulta un verdadero «jaleo» ya que «deben elegir entre correr para dejar a ambos niños o permitir que los mayores lleguen solos».
Viaje a la hora de la comida
En el pabellón donde estudiarán los alumnos de la ESO se encuentra el comedor, al que también tienen que llegar los menores que están en el otro edificio. Por este motivo, además de en la entrada y salida, algunos estudiantes del Divino Maestro se quedan a almorzar. Según el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, se ha dispuesto un autobús gratuito por parte del Ayuntamiento de Madrid para transportarles de un lado al otro a la hora del almuerzo.
Esta medida, que las familias consideran «muy acertada», no es «suficiente» para erradicar su ajetreo diario. Además de solicitar un paso peatonal, algo que el Ayuntamiento no está dispuesto a implementar aquí para no comprometer la seguridad de los menores, las familias creen que «lo ideal sería incrementar la frecuencia de la línea 33 del autobús» para poder «ahorrar el paseo hasta el colegio», propone Janet, que prefiere caminar en lugar de «esperar media hora a que pase». La dirección del colegio está al tanto de este tipo de solicitudes de las familias y ha tenido reuniones con el Ayuntamiento de la capital para compartir sugerencias de acción. ABC se ha puesto en contacto con este centro educativo, que ha declinado hacer comentarios al respecto.
El equipo de Almeida también está dialogando con los colegios San Buenaventura y Bolivia sobre la posibilidad de establecer pasos peatonales que faciliten el trayecto, de manera temporal y puntual durante las horas clave, aprovechando los semáforos que regulan la circulación de vehículos. En las próximas semanas informarán sobre los avances en este asunto.



