Núñez muestra confianza en sí mismo a poco más de un año de las elecciones en Castilla-La Mancha: «Seré presidente».
«Seré el presidente de Castilla-La Mancha en año y medio». Con firmeza y una demostración de confianza, el presidente del PP regional, Paco Núñez, ha evaluado el panorama político a poco más de un año de las elecciones autonómicas. En una entrevista ofrecida a la Agencia EFE, Núñez está convencido de que en 2027 será el próximo presidente de la Junta de Comunidades.
El líder de los ‘populares’ ha compartido su plan de acción para los primeros cien días de mandato, un periodo que dedicará principalmente a iniciar reformas en sanidad, fiscalidad, urbanismo y el sector primario.
Para alcanzar el Palacio de Fuensalida, sede de la Presidencia de Castilla-La Mancha, Núñez promueve un programa político que describe como «acordado con la sociedad».
Respondió a la posibilidad de una coalición con Vox, mostrando cautela. «Será el voto de los ciudadanos lo que determine qué gobierno quieren. Si los ciudadanos demandan cambio, se los proporcionaremos».
En este contexto, evitó establecer líneas rojas para una posible negociación, enfatizando que su partido no está trabajando en escenarios de coalición. «No estamos considerando un gobierno de coalición. Estamos enfocados en un gobierno del Partido Popular y, por lo tanto, no podemos posicionarnos en escenarios que no estamos explorando».
Recuperar la carrera profesional sanitaria
Además, Núñez se compromete a que la primera medida que apruebe el Consejo de Gobierno que él dirija será la recuperación de la carrera profesional para «todos, en todos los niveles y categorías», con la certeza de que esto hará que la sanidad pública de Castilla-La Mancha sea «más atractiva», incitando a profesionales de todo el país a elegirla como opción laboral.
Tras restablecer la carrera profesional sanitaria, Núñez asegura que se podrá comenzar un programa urgente de modernización de la atención primaria, que incluye la modernización de las instalaciones y la adaptación a las nuevas tecnologías en este sector.
Asimismo, propone establecer una ley de tiempos máximos de espera en sanidad y implementar un plan de choque para reducir las listas de espera, «que deberá ir acompañado de un diálogo con los profesionales y de un presupuesto excepcional para abordar rápidamente la disminución de las listas de espera», asegurando que al finalizar la Legislatura, Castilla-La Mancha posea las listas de espera más bajas del país.
Durante los primeros cien días de gobierno, plantea iniciar «una serie de modificaciones legislativas que son cruciales, complejas y que probablemente ocuparán gran parte de la legislatura», siendo una de ellas la reforma de la ley del suelo, para que las ciudades de la región «no tengan que regirse por leyes urbanísticas del pasado».
También anticipa que promoverá una reducción de impuestos, que es «absolutamente crucial», incluyendo la eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones y bajar el tramo autonómico del IRPF.
En lo que respecta al sector primario, también propone una reducción de impuestos específicos para mejorar la rentabilidad económica de agricultores y ganaderos, además de medidas para incrementar los precios que reciben por sus productos y para fomentar la modernización e innovación del sector.
Con todo, aclara que su objetivo «no es llegar al Gobierno de Castilla-La Mancha y desestabilizarlo», sino «llegar al Gobierno de Castilla-La Mancha para gestionar de manera eficaz, eficiente y en colaboración con los empleados públicos».
«Suspenso rotundo» para el Gobierno de Page
Por otro lado, Núñez califica la gestión del Gobierno regional con un «suspenso rotundo» y sostiene que basa su juicio, entre otros aspectos, en un informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza que indica que «Castilla-La Mancha es la comunidad autónoma con mayor pobreza del país» y en el informe de ‘Civitas’, que señala que Castilla-La Mancha tiene el impuesto de la renta más caro de España, debido a que su tramo autonómico es el más elevado.
«No se puede aprobar cuando tienes las peores listas de espera del país, y cuando los índices de pobreza y los impuestos son los más altos del país, además de tener una economía menos competitiva que las demás comunidades autónomas», resume Núñez.
Por otro lado, espera que la crispación política que se enfrenta en otros parlamentos autonómicos no llegue a Castilla-La Mancha, dado que opina que «recurrir al insulto y a la confrontación continua no contribuye a la vida política» y expresa su deseo de que la política se fundamente «en la moderación, el diálogo, el debate de ideas y la firme defensa de las convicciones y argumentos».
Finalmente, admite que le preocupa que esa crispación «contagie a las familias y a los círculos de amigos» y señala al PSOE como responsable del clima de confrontación nacional, asegurando que «el socialismo está generando una división en la que es necesario posicionarse a favor o en contra».



