OHLA y el expropietario de Poker Stars se dividen Canalejas mientras el sector de la hostelería enfrenta una crisis.
No se trató de un mero cambio de uso del suelo. Se recalificó una manzana entera a escasos metros de la Puerta del Sol. Se vaciaron por completo siete edificios históricos y se continuó excavando para construir un aparcamiento. Fue necesario modificar el Plan General, algo que hizo el Ayuntamiento, bajo el mandato de Ana Botella, en 2013. Asimismo, se modificó la ley madrileña de protección del Patrimonio para favorecer esta operación, lo cual fue ejecutado, de manera unilateral, por el PP de Esperanza Aguirre. Esta iniciativa fue conocida como la Operación Canalejas, aunque podría haberse denominado ‘La Gran Recalificación’. No hay muchos precedentes en España de una intervención urbanística de esta magnitud en uno de los terrenos más codiciados del país.
Al mismo tiempo que se tramitaba todo entre la Comunidad, el Ayuntamiento y la Asamblea de Madrid, el principal beneficiario, Juan Miguel Villar Mir, entonces propietario de OHL, un alto cargo durante la dictadura convertido en empresario de la construcción y, sobre todo, amigo personal de Aguirre, rescató al marido de la líder del PP en ese momento mediante la compra de un cuadro de Goya, por el que pagó cinco millones de euros. La venta de la obra trajo consigo un conflicto con la familia política de Aguirre; su cuñado lo denunció y está ganando en los tribunales. (Con el otro grupo familiar, el Partido Popular de Madrid, no surgieron problemas: respaldó la operación hasta el final).



