Óscar López intensifica la presión sanitaria sobre Ayuso.


El inicio de 2026 está resultando especialmente complicado para el Gobierno de Pedro Sánchez. La tragedia ferroviaria de Adamuz ha revelado las deficiencias del sistema y la operación de Rodalies o Cercanías, además del mal estado de algunas carreteras de la red nacional. Este deterioro ha generado una respuesta sin precedentes de los sindicatos de Renfe y Adif –que han convocado huelga para los días 9, 10 y 11 de febrero– y de los maquinistas, quienes se niegan a trabajar hasta que se garantice la seguridad. A su vez, otros sectores como el ganadero y el agrario también han anunciado grandes manifestaciones en contra del acuerdo de Mercosur. Y, como si fuera poco, los médicos continúan con la espada en alto debido a las discrepancias con la ministra de Sanidad, Mónica García, y su estatuto marco.

Hábiles en activar nuevos relatos o cortinas de humo, desde el Gobierno central han puesto en marcha al ministro de Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, con el objetivo de desviar el descontento social hacia otros temas. El también secretario general del PSOE en Madrid envió una carta en la que insta a la militancia a apoyar la manifestación que se llevará a cabo este domingo para denunciar y revertir la «privatización constante» de la sanidad pública, según una misiva a la que ha tenido acceso Europa Press.

Siguiendo el esquema que se ha repetido durante años, desde Moncloa lanzan su artillería contra la presidenta autonómica –la piedra en el zapato del Gobierno– para contrarrestar las críticas hacia su gestión. Una vez más, la queja presentada es una supuesta privatización encubierta, a pesar de que los datos respaldan el buen funcionamiento del sistema sanitario en la región.

Fuentes de la Comunidad de Madrid han declarado a LA RAZÓN que «el presupuesto de Sanidad supera los 11.000 millones de euros, un máximo histórico que representa el 36 por ciento del total madrileño de 2026 y 1,5 millones de euros diarios más que en 2025». Así, la inversión en la sanidad pública regional creció un 5,3 por ciento, muy por encima de los presupuestos de otras comunidades autónomas gobernadas por socialistas como Navarra o Asturias, o del País Vasco; mientras que Cataluña se mantiene como la que menor gasto sanitario por habitante de España.

Además, estas mismas fuentes destacan que están en marcha las obras de la Ciudad de la Salud, que cuenta con una dotación superior a los 1.000 millones de euros para el complejo sanitario más grande de Europa y con tecnología de última generación.

No en vano, como consecuencia de este esfuerzo financiero, la mayoría de los mejores hospitales de España se encuentran en la Comunidad de Madrid, según los estudios de referencia nacionales e internacionales, con La Paz un año más como el líder indiscutible.

A pesar de estos datos, Óscar López critica duramente la gestión de Ayuso. «Los madrileños no somos clientes, somos pacientes», sostiene en la carta donde informa a sus bases de la adhesión de la ejecutiva regional del PSOE madrileño a la manifestación promovida por CCOO Madrid, UGT Madrid, ADSPM y FRAVM bajo el lema «Salvar a la Sanidad Pública Madrileña». A continuación, el líder socialista señaló a los grupos de sanidad privada Quirón y Ribera, a los que acusa de preocuparse «más por los beneficios empresariales que por el bienestar de los pacientes». Sin embargo, el sistema público-privado que rige en la Comunidad de Madrid permite una redistribución de la carga clínica dentro de la red sanitaria gracias a la libre elección, un derecho que contribuye significativamente a aliviar las listas de espera del conjunto del sistema sin renunciar a la cobertura pública de la atención. En este sentido, la Comunidad de Madrid presenta la sanidad pública con la menor lista de espera de España para una operación quirúrgica (solo 49 días frente a los 148 de Cataluña) y se ubica entre las regiones con menos demora para una consulta con el médico especialista.

Ante la crítica de Óscar López, desde Sol respondieron a través del consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, quien, tras la reunión del Consejo de Gobierno, insistió en que las huelgas «deberían dirigirse a la ministra Mónica García, a las puertas de su propio Ministerio», en referencia a la protesta de facultativos a nivel estatal contra el Estatuto Marco o por la «desastrosa» competencia del MIR 2026.

Esta maniobra de Óscar López se interpreta como una estrategia para fortalecer su liderazgo regional, dado su escaso reconocimiento entre la población madrileña, y como un intento de movilizar a las «batas blancas» para silenciar los frentes abiertos del Gobierno central. No en vano, es una estrategia que ya utilizó la oposición durante las autonómicas de 2023, cuando levantó la bandera de la sanidad pública para atacar a Ayuso en la precampaña.

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