Page plantea «hasta qué punto se está comercializando España» y solicita negociar una financiación autonómica «sin favoritismos».
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha solicitado al Gobierno de Pedro Sánchez una «propuesta inicial» para comenzar a trabajar, antes de abordar la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), sobre la reforma del modelo de financiación autonómica «sin singularidades ni privilegios».
Page ha indicado, durante un evento en Toledo, que esta exigencia se materializará en una carta que el consejero de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina, enviará este martes al Ministerio de Hacienda, liderado por la vicepresidenta primera María Jesús Montero. En esta carta, la Junta solicitará la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) «para este mismo mes de septiembre», como se comprometió la ministra.
Page ha enfatizado que, en ese foro donde están representados el Gobierno de España y todas las comunidades, Castilla-La Mancha desea conocer «de antemano» el documento base con el que el Ejecutivo de Sánchez está trabajando para reformar la financiación autonómica.
«Queremos que se presente una propuesta de financiación autonómica para todas las comunidades de régimen común, que son todas menos País Vasco y Navarra», ha comentado, después de que el Gobierno prometiera con ERC una financiación singular para Cataluña, conocida como el «cupo catalán», como parte del acuerdo que permitió al socialista Salvador Illa convertirse en presidente de la Generalitat.
Once años pendiente
Page ha recordado que la revisión del modelo de financiación autonómica «lleva once años pendiente», por lo que ha argumentado que su discusión y reunión no puede llegar «a toro pasado» tras unos PGE de los cuales no sabe «si se aprobarán o no».
El presidente castellanomanchego teme que la debilidad parlamentaria del Gobierno y su dependencia de los aliados independentistas puedan influir en la nueva financiación autonómica. Por ello, ha reiterado que el modelo debe abarcar «a todas las autonomías del régimen común, sin excepciones».
La última liquidación del sistema de financiación autonómica, correspondiente a 2023, evidenció una vez más el agravio a Castilla-La Mancha, un modelo obsoleto desde hace más de diez años. Cada castellanomanchego recibió 3.298 euros por habitante, la cuarta cifra más baja del país, frente a los 3.414 de la media nacional. Esta situación se repite cada año y ha llevado al Gobierno de Castilla-La Mancha a solicitar al Estado, sin éxito, un fondo transitorio de compensación hasta que se apruebe el nuevo sistema de reparto.
Vender España
En este contexto, Page ha advertido sobre las condiciones que podrían imponer los independentistas para mantener el apoyo al Gobierno de Sánchez. «Me gustaría saber qué cosas ha exigido Junts en la negociación para la reducción de la jornada laboral a la vicepresidenta, que ella ha negado porque implicaría vender España. Desearía que se hicieran públicas, no vaya a ser que se planteen de nuevo«, ha señalado en referencia a Yolanda Díaz.
Y continuó reflexionando: «Coincido completamente con la vicepresidenta en que para dialogar con grupos de la extrema derecha como Junts, hay que establecer muy claramente los límites del país y tener una evidente determinación de no vender España».
«El énfasis que ella pone al afirmar que no vende España, me gustaría saber en qué medida indica que España está en venta. Si no para ella, sí para otros«, ha insistido en un mensaje dirigido a los otros miembros del Gobierno de Pedro Sánchez.
Un «barrizal premeditado»
Sobre los incidentes provocados por manifestantes pro-palestinos, que obligaron a suspender la última etapa de la Vuelta a España en Madrid, Page ha lamentado el «barrizal premeditado en el que se ha convertido la política nacional». «Los problemas más serios se abordan con la mayor demagogia, a veces desde las propias instituciones», comentó tras el hecho de que el presidente Sánchez expresara admiración por la movilización en favor de Gaza durante el evento deportivo.
«Es doloroso y una atrocidad lo que está ocurriendo en Gaza, pero no puede ser que en España cualquier asunto se convierta en puro barro», ha señalado el también líder de los socialistas castellanomanchegos.
«Este periodo nos obliga, a quienes gobernamos en las instituciones autonómicas, a trabajar diariamente para mantener la moral. Lo que esperamos de la política nacional se aproxima a cero y las soluciones que anhelamos son ya muy escasas. Todo es puro barro y se está llevando a la sociedad española a un hartazgo enorme que favorece precisamente a las formaciones que apoyan la ruptura completa de nuestro modelo de convivencia», ha advertido.



