PP respalda a sus funcionarios ante denuncias de acoso laboral y sexual.
El portavoz del Partido Popular en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache, afirmó este lunes que ni la vicepresidenta de la Cámara regional, Ana Millán, ni “ninguna otra persona” presentará su dimisión por una actuación que, según él, fue “correcta” en relación con la acusación de acoso laboral y sexual hecha por una exconcejala de Móstoles contra el alcalde de la localidad, Manuel Bautista.
Después de la Junta de Portavoces, Díaz-Pache respondió así a las demandas de dimisión reiteradas por VOX, PSOE y Más Madrid, quienes apuntan tanto al regidor como a Millán por su papel en la gestión de la denuncia. La izquierda también ha presentado iniciativas parlamentarias para exigir responsabilidades políticas en la Asamblea.
El portavoz popular criticó fuertemente a los grupos de la oposición, acusándolos de llevar a cabo un “linchamiento mediático” motivado por su desesperación política. Considera que la izquierda intenta recuperar una supuesta bandera feminista “que perdió debido a los burdeles”, en alusión a los escándalos que han afectado a líderes del ámbito progresista en los últimos años.
Díaz-Pache enfatizó que el PP de Madrid no contribuirá a “desprestigiar a una persona sin pruebas” y advirtió que no aceptarán “lecciones” de quienes, según él, han encubierto comportamientos reprochables utilizando fondos públicos, han promovido la excarcelación de violadores, o han silenciado presuntos abusos en el entorno del gobierno y de antiguos líderes políticos.
El dirigente popular volvió a solicitar, tal como lo hizo el secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, que se hagan públicos “los audios completos” de las reuniones mantenidas con la exconcejala, y no solo fragmentos divulgados “a cuentagotas”, para esclarecer “lo que realmente ocurrió”.
Según expuso, el Partido Popular actuó de acuerdo con los protocolos internos al recibir la denuncia, escuchando a la denunciante y abriendo un expediente informativo. Como no se encontró “ninguna prueba ni indicio más allá de la declaración”, el partido consideró finalizado el procedimiento, recalcando que una denuncia interna no equivale a una condena automática ni puede reemplazar a la acción judicial.
Desde los grupos de izquierda continúan acusando a Ana Millán de haber intentado disuadir a la exconcejala de presentar una denuncia formal contra el alcalde, mientras que Vox, aunque aboga por la presunción de inocencia, opina que la defensa de Bautista debería llevarse a cabo “fuera de la institución” para no perjudicar su imagen.
El Partido Popular mantiene, por ahora, una postura de firme apoyo hacia sus miembros, convencido de que el caso está siendo utilizado como un arma política y esperando que los hechos se aclaren por las vías correspondientes.



