Puente respaldará en el Senado la gestión de Adif en la ruta Madrid-Sevilla y reconocerá errores en Rodalies | España
El ministro encargado de la política ferroviaria, Óscar Puente, se presenta este jueves ante el parlamento por primera vez desde los accidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). Se han llevado a cabo dos ruedas de prensa que superaron las dos horas cada una, una intervención posterior al Consejo de Ministros y múltiples entrevistas previas a que el responsable de Transportes proporcione información en el Senado, donde el Partido Popular tiene el control. Entre los dos accidentes, se lamenta la muerte de 46 personas (una en Rodalies) y hay 164 heridos (41 en Barcelona), además de numerosas incertidumbres.
El equipo más cercano al ministro se preparó intensamente este miércoles para esta comparecencia. “No hay discusión [en el Gobierno] sobre mi dimisión. Yo considero que los responsables son aquellos que, por acción u omisión, hayan contribuido o agravado la provocación del daño. Esa es mi postura. No puedo exigir responsabilidades a alguien que ha hecho su trabajo correctamente. Sin embargo, si determinamos que alguien no ha desempeñado bien su labor, sea quien sea, demandaremos responsabilidades. Y si soy yo, también”, afirmó el ministro en una entrevista con EL PAÍS.
Según fuentes cercanas, en esta comparecencia se prevé presentar nuevas evidencias sobre las revisiones ejecutadas en el punto crítico de la línea Madrid-Sevilla. Puente revisará, según estas fuentes, los eventos que acontecieron en Adamuz (Córdoba) a partir de las 19:43 horas del domingo 18, cuando descarrila el tren de alta velocidad de Iryo. El ministro intentará esclarecer la cronología de la gestión del incidente, desde los centros de control de tráfico de las empresas públicas Adif y Renfe, sobre los que se han presentado diversas versiones oficiales. La actuación de los centros de mando ha sido cuestionada por el lapso de tiempo que transcurrió entre la colisión y la notificación de la gravedad de la situación a los servicios de emergencias de Andalucía.
Tras abordar el accidente del Iryo descarrilado que se cruzó en la vía ocupada por un Alvia de Renfe, que viajaba a 200 kilómetros por hora y no pudo evitar la colisión, Óscar Puente enfrentará el tema que directamente afecta a su ministerio: la renovación integral del tramo prevista para concluir entre mayo y junio de 2025. Las declaraciones del ministro sobre la modernización de la línea, con una inversión de 780 millones, se han convertido en un argumento de ataque para la oposición. El PP ha solicitado la dimisión de Puente. Como hizo tras el Consejo de Ministros del martes, el ministro de Transportes usará los documentos de este proyecto de Adif para referirse nuevamente a “renovación integral”. Un proyecto que fue licitado en julio de 2021 y que, en el subtramo Guadalmez-Córdoba (que incluye el punto de Adamuz), no consideró la retirada de carril excepto en los desvíos, considerados puntos críticos debido a su diseño en curva y mayor desgaste comparado con las secciones rectas.
Los asesores de Transportes han preparado a Óscar Puente con documentación sobre pruebas realizadas entre junio y este mismo enero relacionadas con la vía y sus soldaduras, incluida la que se centra en la hipótesis de la investigación técnica sobre una rotura en el punto de unión entre un raíl de 1989 y otro de 2023. Detrás del trabajo realizado en Adamuz hay más de diez empresas, desde el proveedor del raíl, Arcelor Mittal, hasta la responsable de la soldadura, Maquisaba, así como las constructoras Ferrovial, OHLA, FCC y Azvi. El Ministerio de Transportes ha enfatizado en los últimos días que la soldadura del punto kilométrico 318,681 fue revisada el 25 de junio por la ingeniería Ayesa, con pruebas de ultrasonido y líquidos penetrantes, sin que se detectara ningún defecto. El trabajo se realizó justo un mes antes. La Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) están investigando el asunto.
Puente defenderá el aumento del gasto en mantenimiento de la red de alta velocidad y la anticipación en un año de la renovación de la línea Madrid-Barcelona, en respuesta a las constantes quejas de maquinistas y viajeros. La comparecencia se lleva a cabo un día después de la publicación en el BOE del Real Decreto-ley 1/2026 que establece ayudas a las víctimas de los accidentes ferroviarios en Adamuz y Gelida.
A la crisis de servicio en Barcelona se añade la revuelta del colectivo de maquinistas y la amenaza de una huelga en febrero. El número dos de Transportes, el secretario de Estado José Antonio Santano, está intentando calmar los ánimos tanto de los trabajadores como de los grupos políticos catalanes. Además de los destituciones en Adif y Renfe, Santano presentó el martes un conjunto de medidas recogidas en el nuevo Plan de Rodalies 2026-2030, que contará con una inversión de 8.000 millones. Esta cantidad implica sumar 1.700 millones al programa anterior, del cual se han ejecutado obras por 2.666 millones y se han licitado más de 3.000 millones.



