Reconocen que Vigo debe albergar el Mundial
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, continúa apostando todo para que la ciudad olívica sea sede del Mundial 2030. Después de enviar una carta a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) pidiendo esa posibilidad y de quemar el Meco con las figuras de su presidente, Rafael Louzán, y el de la Xunta, Alfonso Rueda, este lunes se reunió con la ministra de Educación y Deportes, Milagros Tolón.
Desde Madrid, el alcalde ha comentado en un audio enviado a los medios que tanto la ministra como su equipo «han considerado todo muy razonable», lo que significa que «en este momento, contamos con su apoyo».
Según Caballero, Tolón le ha indicado que, «por lo que conocen y saben, Vigo tiene todos los méritos para ser sede del Mundial» y que desde el Ministerio «no se comprende que la Federación presente 10 candidaturas para 11 sedes».
«Es un absurdo que España no puede permitirse», ha afirmado el alcalde, subrayando la «muy buena receptividad» que tuvo su argumentación durante el encuentro.
Caballero ha expuesto en la reunión la situación actual de la ciudad respecto a ser sede del Mundial 2030, tras «quedarse fuera» de la selección inicial realizada por la RFEF, lo que ha calificado como «un escándalo difícil de justificar e incomprensible».
Asimismo, ha reiterado que detrás de esa decisión está el presidente gallego, Alfonso Rueda, quien «solo iba a respaldar una sede y que esa sede debía ser A Coruña», incluso tras la renuncia de Málaga, ya que «Vigo era la siguiente opción», pero fue excluida «por motivos políticos».
Por ello, ha instado a que «el Gobierno de España demande que se respete el orden de la lista que realizó la Federación Española y, sobre todo, que se evite la situación actual», a la luz de que este jueves habrá una comisión interministerial presidida por Tolón que también incluirá a la RFEF y la FIFA.
«Vuelve con las manos vacías»
Desde el PP de Vigo, consideran que Caballero «regresa de su viaje a Madrid con las manos vacías» y creen que lo que ha conseguido es «apoyo moral».
«Se confirman nuestros peores temores», ha declarado la presidenta popular, Luisa Sánchez, quien sostiene que «si él mismo menciona que el caso ha sido un tema internacional, ¿nos está indicando que la ministra no estaba al tanto?», refiriéndose al apoyo del Gobierno central.
«Ya lo dijimos la semana pasada: no es necesario que el alcalde viaje a Madrid para difundir rumores sobre la Xunta o la Diputación. Él ya lo hace a diario desde Vigo; al menos podría haber ahorrado el dinero de los contribuyentes», ha señalado Sánchez sobre «una estrategia» que «no ha generado avances».
«El alcalde debe reflexionar«, ha añadido en cuanto a que Vigo sea finalmente sede con «su política de hacer enemigos».
«Ha quedado claro que su estrategia solo conduce al fracaso. Nadie cuestiona los méritos de Vigo para ser sede del Mundial; la interrogante es si este alcalde sabe explotarlos», ha concluido.
Transparencia
Por su parte, el BNG ha denunciado que la aspiración de Vigo hacia el Mundial no puede seguir siendo «el secreto mejor guardado de Abel Caballero», reclamando conocer «el costo real» y «el retorno para la ciudad» de lo que se convertiría en la mayor inversión municipal «de las últimas décadas», que estiman en alrededor de 75 millones de euros.
«Está bien que el alcalde viaje, pero no puede ir a requerir afuera lo que no es capaz de explicar ni en su propia ciudad», ha expresado el portavoz nacionalista, Xabier P. Igrexas, instando a Caballero a abandonar la política de «opacidad» en relación a la candidatura.
Igrexas ha criticado que ni los vecinos ni la oposición dispongan de información detallada sobre el proyecto y ha lamentado el «bucle de ruido y rivalidad partidista» en el que, según el nacionalista, están atrapados PP y PSOE, intercambiando acusaciones con Xunta, Diputación y Gobierno central.
Así, desde el BNG solicitan la publicación inmediata del dossier técnico de la candidatura, que se informe sobre el coste real, se realice un estudio independiente sobre el impacto en la ciudad y, finalmente, la creación de una Comisión Informativa Especial.
«El alcalde debe entender que la transparencia no es una opción, es una obligación«, ha rematado.


