Refutar la afirmación principal de la AEMET.
Esta semana, la AEMET, que enfrenta la constante presión de los negacionistas climáticos, publicó un mensaje en X señalando que si el invierno termina sin una ola de frío, sería el tercer año consecutivo en la serie histórica. Este comentario refleja la evolución de la temperatura global y su impacto en los registros de este organismo científico.
No tardaron en llegar las críticas a AEMET por parte de muchos usuarios de la red social, quienes recordaron que en estos días hace mucho frío y, como hemos observado, ha nevado en Madrid. Es un intento de desestimar la afirmación de la AEMET: cuando hay olas de calor, se argumenta que siempre ha hecho calor, y cuando no hay olas de frío, se menciona que ha nevado mucho.
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En la AEMET defienden su mensaje y lo reiteran. “Para considerar técnicamente una ola de frío, deben cumplirse tres requisitos simultáneos: que las temperaturas mínimas se sitúen entre el 5% más frío de enero y febrero del período 1971-2000, que afecten al 10% de las estaciones de medición y que se mantenga durante tres días consecutivos”, explica Rubén del Campo, portavoz de la AEMET. “Hasta ahora, ningún criterio se ha cumplido este invierno, aunque entre el 5 y el 7 de enero estuvimos cerca de ello”, añade.
La experiencia de estos días es de un frío normal. “Las temperaturas recientes están, en general, cerca del promedio habitual para esta época del año, e incluso las temperaturas mínimas, que de acuerdo con la definición marcan el criterio de ola de frío, están siendo ligeramente superiores al promedio”, afirma el meteorólogo.
Para la agencia, una ola de frío implica más que “simplemente mucho frío”, se trata de un evento que debe cumplir técnicamente con criterios de duración, intensidad y extensión territorial. Con esta definición, los meteorólogos concluyen que en los últimos dos años no ha habido olas de frío, no por la falta de frío, sino porque no se han dado las condiciones específicas que caracterizan este fenómeno. Estas características permiten distinguir entre un día de ola de frío y un día frío al analizar los datos.
Este fue el propósito del mensaje de la AEMET: compartir con los ciudadanos sus conclusiones de estos análisis. Ellos explicaban que la última década ha sido menos fría que las anteriores.
Entre 1976 y 2025, las olas de frío en España se han vuelto cada vez menos intensas y duraderas, con una reducción promedio de aproximadamente 1,2 días por década. Esto contrasta con las olas de calor, que son más largas, más intensas y, desde 2015, han ocurrido cada año en la península ibérica. Los meteorólogos asocian este fenómeno al cambio climático.
Así se diferencia el calor normal de una ola de calor según los parámetros de la AEMET: “Se considera ‘Ola de calor’ un episodio que dura al menos tres días consecutivos, donde un mínimo del 10% de las estaciones registran máximas superiores al percentil del 95% de su serie de temperaturas máximas diarias durante julio y agosto del período 1971-2000”.
Un enero muy lluvioso
Lo que estamos experimentando estos días con este tren de borrascas es un enero más lluvioso de lo habitual. “Enero de 2026 probablemente será el más lluvioso desde 2010: será un mes muy húmedo. Cuando el anticiclón de las Azores se aleja y las altas presiones se sitúan al norte de Europa, las borrascas tienden a desplazarse más al sur de lo habitual, afectando de lleno a la península ibérica. En estas condiciones, no es raro que varias borrascas lleguen a nuestro país de forma consecutiva. Un fenómeno similar ocurrió a finales de enero de 2021 o en marzo de 2025”, señala Rubén del Campo.


