Rosalía lanza «Berghain», una ópera techno en colaboración con Björk y Yves Tumor, primer avance de su próximo álbum «Lux».


Una ópera entre sintetizadores y espiritualidad

Rosalía ha vuelto a sorprendernos.
Tras semanas de indicios, partituras reveladas y una actuación inesperada en el corazón de Madrid, la artista catalana ha lanzado “Berghain”, el primer adelanto de su ansiado álbum Lux.
Este tema, disponible desde el 27 de octubre a las 17:00 h, trasciende el ámbito musical: se trata de una declaración artística.

Creada en colaboración con Yves Tumor, una figura esencial de la electrónica experimental, y Björk, su aliada islandesa que ya había trabajado con ella en Oral (2023), Berghain inicia una nueva etapa donde la ópera, la música clásica y el pop electrónico se entrelazan con la identificación espiritual y provocadora de la artista.

Tres idiomas, una voz que trasciende

Desde el primer acorde, Berghain suena a algo inédito en su trayectoria.
Rosalía interpreta en alemán, español e inglés, comenzando con una actuación vocal que se asemeja a la ópera, respaldada por la Orquesta Sinfónica de Londres.

En sus primeras líneas —“Su miedo es mi miedo. Su amor es mi amor. Su sangre es mi sangre”— el tono litúrgico se fusiona con un dramatismo cinematográfico.
A medida que avanza la canción, su voz se vuelve más suave, dando pie a una confesión personal:

“Yo sé muy bien lo que soy. Ternura pa’l café.
Solo soy un terrón de azúcar, sé que me funde el calor.”

La pieza, con una duración de 2 minutos y 58 segundos, transita de la introspección a la rabia. En su desenlace, Yves Tumor hace una entrada con una línea que contrasta drásticamente con el tono sagrado del principio: “Te follaré hasta que me quieras”.
Una transición de lo divino a lo terrenal, un rasgo recurrente en el universo simbólico de Lux.

Un videoclip que parece una película

El vídeo, elaborado por CANADÁ y dirigido por Nicolás Méndez, se presenta como una pieza cinematográfica en su totalidad.
Filmado en Varsovia (Polonia), retrata a Rosalía enfrentándose a un duelo emocional en un hogar que se convierte en reflejo de su espíritu.
La orquesta aparece y desaparece en diferentes espacios: la cocina, un autobús, la calle. Cada toma es una metáfora de curación y transformación.

El clímax se alcanza cuando la protagonista entra en un escenario onírico rodeada de criaturas —un ciervo, un búho, un zorro— que evocan pureza, misterio y renacimiento.
Como si Blancanieves hubiera despertado en un sueño barroco bajo la dirección de Lars von Trier.

De Callao a Berlín: el nuevo credo de Rosalía

El título de la canción —Berghain— hace referencia al famoso club berlinés, templo del techno y símbolo de la libertad de expresión corporal.
Sin embargo, bajo la visión de Rosalía, el concepto se convierte en una metáfora del paso de la oscuridad a la luz, entre lo físico y lo sagrado.

La artista, que recientemente colapsó la plaza de Callao al revelar de forma inesperada Lux, mantiene en este lanzamiento la estética de monja futurista que ya mostraba en la portada del disco: un velo blanco, un halo dorado, la promesa de una revelación.

Dos citas acompañan el formato físico del álbum:

“Ninguna mujer pretendió nunca ser Dios.”
“El amor no es consuelo, es luz.”

Un manifiesto que encapsula el espíritu de esta nueva fase: la divinidad femenina como fuente de creatividad y vulnerabilidad.

Lux, el renacimiento

El álbum completo, que se lanzará el 7 de noviembre, promete ser un proyecto ambicioso y conceptual.
Rosalía se presenta como productora ejecutiva, acompañada de un elenco coral que incluye a Björk, Yves Tumor, Carminho, Estrella Morente, Silvia Pérez Cruz, Yahritza y el coro infantil de la Escolanía de Montserrat.

El disco, grabado con la Orquesta Sinfónica de Londres bajo la dirección de Daníel Bjarnason, se dividirá en tres movimientos y se centrará en el formato físico: las ediciones en vinilo y CD incluirán tres temas exclusivos que no estarán disponibles en plataformas de streaming.

Berghain representa el primer acto de este recorrido: un preludio que confirma que la artista está decidida a desafiar los límites del pop y de su propia creatividad.

Rosalía, entre la ópera y el techno

En Berghain, Rosalía alcanza nuevas alturas mientras se mantiene enraizada.
Canta como una soprano y baila como si el ritmo del club más emblemático de Europa latiera bajo su piel.
Entre la mística y el deseo, entre lo divino y lo humano, Rosalía ha encontrado su propio altar.

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