Sanidad toma medidas para agilizar la eutanasia en situaciones urgentes y fortalecer el papel de la enfermería.
El Ministerio de Sanidad está colaborando con las comunidades autónomas en una modificación esencial en la implementación de la eutanasia en España. El propósito es: acelerar los procedimientos en los casos más críticos, fortalecer la labor de la enfermería y minimizar las disparidades entre regiones.
Estas medidas forman parte de un manual de buenas prácticas que se prevé será votado el próximo 9 de abril en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Este documento ha estado en negociación durante meses y tiene como objetivo mejorar la aplicación de la ley aprobada en 2021.
Reducir tiempos en los casos más urgentes
Uno de los aspectos clave es disminuir los plazos del procedimiento, especialmente en situaciones críticas. Actualmente, según la información manejada por Sanidad, un tercio de las personas que solicitan la eutanasia fallecen antes de que se finalice el procedimiento.
El nuevo enfoque busca mantener las garantías legales, pero minimizando los retrasos que impidan acceder a la prestación dentro de los plazos necesarios.
Desigualdades entre comunidades
Otro de los objetivos es homogenizar la eutanasia a nivel nacional. Hoy en día, hay diferencias entre comunidades autónomas en la implementación del proceso. Regiones como País Vasco y La Rioja tienen una mayor cantidad de procedimientos realizados en comparación con las solicitudes recibidas.
El manual intenta asegurar un acceso más justo, sin importar el lugar de residencia.
Ilustración sobre la eutanasia.
Mayor protagonismo para la enfermería
El tercer eje de esta propuesta se centra en fortalecer la función de los profesionales sanitarios, con énfasis en el personal de enfermería. Sus responsabilidades incluyen el acompañamiento, la información al paciente y el apoyo a las familias durante todo el proceso.
Para facilitar esta estructura, Sanidad propone crear unidades administrativas de apoyo que colaboren en la coordinación y aceleración de los trámites, un modelo ya implementado en algunas comunidades autónomas.
La votación de este manual estaba programada inicialmente para finales de marzo, pero se ha pospuesto por la necesidad de abordar otras cuestiones sanitarias. Ahora, el 9 de abril se considera una fecha crucial para definir los próximos pasos en la implementación de la eutanasia en España.



