Se incrementan los contratos que duran menos de un mes.
Madrid (EFE).- Los contratos de corta duración, aquellos que no superan el mes, han experimentado un incremento del 2,6 % en lo que va del año, alcanzando más de 3 millones y representando un tercio de todos los contratos firmados, a pesar de la penalización asociada a este tipo de contratación que implica un recargo en las contribuciones a la Seguridad Social.
Hasta julio de este año, los últimos datos disponibles de la estadística publicada por el servicio público de empleo estatal (SEPE), se han formalizado en España 9 millones de contratos, lo que representa un aumento del 0,89 % en comparación con los primeros siete meses de 2024. De estos, 5,27 millones fueron temporales, lo que supone un incremento del 3 % respecto al mismo periodo de 2024.
Por otra parte, 3,75 millones son contratos indefinidos, lo que implica un leve descenso del 1,84 %, pero constituyen el 41 % de todos los contratos firmados, un dato que contrasta con el 10 % que representaban previamente a la reforma laboral.
Tres millones de contratos
Dentro de los contratos temporales, 3 millones no llegaron a un mes de duración, y por consiguiente, estuvieron sujetos a una cotización adicional a la Seguridad Social de 32,6 euros que corresponde al empresario.
Esta penalización, establecida en la reforma laboral, se incrementa anualmente en línea con la base mínima y se aplica al finalizar el contrato.
En comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se firmaron 2,9 millones de contratos con duración inferior a un mes, esto representa un incremento del 2,6 %, mientras que la penalización que deben afrontar ha aumentado un 4,4 %.
Del total de contratos de corta duración, dos de cada tres (64 %) no alcanzaron ni una semana, con 1,94 millones de contratos de menos de 7 días en los primeros siete meses del año, lo que supone un 2,8 % más que hasta julio del año pasado.
Un descenso del 40 % tras la reforma laboral
A pesar de este ligero aumento de la contratación temporal en el último año, los números son contrastantes con los anteriores a la reforma laboral, cuando los contratos temporales representaban el 90 % de toda la contratación mensual y los indefinidos apenas llegaban al 10 %.
Hasta julio de 2019, por ejemplo, se habían formalizado en España 5 millones de contratos de menos de un mes, lo que indica que los datos de este año reflejan una reducción del 40 % en comparación a esos niveles de alta rotación laboral.
La reforma laboral, que entró en plena vigencia en 2022, estableció un nuevo marco normativo para la contratación, con el contrato indefinido como modalidad principal, la promoción del fijo discontinuo y restricciones en las modalidades y causas para los contratos temporales.
Desde entonces, además de contratar indefinidos o fijos discontinuos, solo se pueden formalizar temporales en dos modalidades, por circunstancias de producción o por sustitución del trabajador, eliminando el modelo de obra y servicio que permitía años de temporalidad encadenada.
Desde su implementación, destaca la Seguridad Social, hay más de 4 millones de trabajadores con contratos indefinidos, lo que representa un aumento del 36,6 % desde diciembre de 2021.
En contraste, el porcentaje de trabajadores temporales se sitúa en un 13,5 % del total, frente al 32,6 % previo a la reforma.



