Se retira del Consultivo y cierra un ciclo de más de 30 años en la política.


El expresidente de la Junta de Castilla y León Juan Vicente Herrera (2001-2019) ha concluido su prolongado adiós a la política, el cual comenzó cuando dejó de ser el líder del Ejecutivo autonómico hace casi siete años. La Presidencia de las Cortes de Castilla y León anunció este jueves el cese de Herrera como consejero nato del Consejo Consultivo de Castilla y León, puesto que ocupó tras dejar la presidencia de la Junta en julio de 2019, siendo sucedido por el actual presidente, el también popular Alfonso Fernández Mañueco.

De acuerdo con lo estipulado en el primer párrafo del artículo 12.2 de la Ley 1/2002, de 9 de abril, del Consejo Consultivo de Castilla y León se ha formalizado este cese por la finalización ex lege de su mandato según lo dispuesto en el tercer párrafo del artículo 7.4 de la mencionada Ley 1/2002, de 9 de abril, y se le han agradecido los servicios prestados, tal como se detalla en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).

Juan Vicente Herrera asumió la presidencia de la Junta de Castilla y León en marzo de 2001, en un periodo de transición tras la salida de su predecesor, el también popular Juan José Lucas (1991-2001) que pasó al Gobierno central de José María Aznar como ministro de la Presidencia. Como procurador del PP por Burgos desde las elecciones de 1995, Herrera había ocupado desde ese año hasta su llegada a la Presidencia la Portavocía del Grupo Popular en las Cortes autonómicas.

Durante casi dos décadas al frente del Ejecutivo autonómico, hasta su salida en julio de 2019, Herrera se estableció como la figura más duradera de la democracia en la Comunidad. Su estilo sereno y dialogante, cimentado en el consenso y el pacto social, definió una etapa de estabilidad política en una comunidad que enfrentaba enormes retos geográficos y demográficos. Bajo su liderazgo, Castilla y León fortaleció su identidad como un territorio cohesionado, centrándose en políticas dirigidas a las personas y en la preservación de los servicios públicos esenciales.

El Diálogo Social

Uno de los aspectos más destacados de su gestión fue la prioridad dada a las políticas sociales. Herrera promovió un modelo de diálogo continuo con sindicatos y empresarios, que se tradujo en acuerdos pioneros para proteger el empleo y reforzar el estado del bienestar. La sanidad, la educación y los servicios sociales recibieron inversiones sin precedentes, con presupuestos históricos que alcanzaron los 10.859 millones de euros en 2018.

Este diálogo ha sido recordado y elogiado tanto por sindicatos como por la patronal en los años posteriores a su salida, especialmente durante la agitada etapa de Mariano Veganzones, de Vox, al frente de la Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta.

Durante el mandato de Herrera, además, se avanzó en la modernización de infraestructuras y en la mejora de la calidad de vida, especialmente en el medio rural, donde se implementaron medidas para combatir la despoblación a través del apoyo a familias, jóvenes y la fijación poblacional. La economía y el desarrollo territorial también tuvieron un papel central en su agenda.

La mancha de la trama eólica

El mandato de Herrera se vio empañado por la conocida como trama eólica, el mayor caso de corrupción registrado en Castilla y León, relacionado con la adjudicación irregular de permisos para la construcción de parques eólicos entre 2004 y 2011, en la cual están siendo investigados excargos de la Junta durante su tiempo al frente del Gobierno autonómico.

Según la Fiscalía Anticorrupción, altos funcionarios de la Junta, liderados por el exviceconsejero de Economía Rafael Delgado, condicionaban la aprobación de proyectos a la inclusión obligatoria de socios locales de confianza en el accionariado de las empresas promotoras.

Este sistema de presiones y extorsiones habría generado más de 75 millones de euros en pagos ilícitos, afectando a cerca de un centenar de parques eólicos, en un contexto de auge de las energías renovables impulsado por incentivos fiscales. El juicio, que comenzó en septiembre de 2025 en la Audiencia Provincial de Valladolid y concluyó esta semana, ha llevado al banquillo a 11 personas, entre ex altos funcionarios y empresarios, por delitos como cohecho, blanqueo de capitales, prevaricación y tráfico de influencias.

El autonomismo «útil»

Durante el mandato de Herrera también se promovieron la industria, la agroalimentación y las energías renovables, logrando que Castilla y León se estableciera como un referente en sectores estratégicos. Herrera defendió un autonomismo moderado, «útil» y leal al Estado, participando activamente en foros como la Conferencia de Presidentes y demandando siempre un modelo de financiación justo que garantizara la sostenibilidad de los servicios públicos en una comunidad extensa y envejecida.

En julio de 2019, Herrera dejó la presidencia de la Junta, cerrando una etapa de 18 años de gestión caracterizada por la estabilidad y el compromiso social, dejando una Castilla y León más cohesionada, con servicios públicos robustos y un diálogo político que favoreció la paz social. Tras su salida como líder del Ejecutivo autonómico, se convirtió en consejero nato del Consejo Consultivo de Castilla y León, un puesto que ha abandonado este jueves, marcando el final de una carrera política de más de 30 años en la Comunidad.

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