Sentenciada una empleada de una residencia tras ser grabada con una cámara oculta maltratando a una residente.
Una trabajadora de una residencia en El Escorial, Madrid, ha sido sancionada con una multa de 480 euros por maltratar a una mujer que, incapacitada y con demencia, fue arrojada al suelo y desatendida. Los jueces de la Audiencia Provincial de Madrid han respaldado la condena y la indemnización de 3.000 euros que debe abonar a la afectada, siendo la residencia responsable civil subsidiaria del acto violento. La sentencia se basa en la principal prueba del caso: una cámara oculta que las hijas de la víctima colocaron en su habitación tras recibir informes de que su madre estaba siendo maltratada por las auxiliares de enfermería.
La documentación del caso, a la que ha tenido acceso elDiario.es, indica que la mujer llevaba dos años en la residencia ‘El Escorial’, ubicada en esta localidad madrileña. Actualmente gestionada por el grupo Santa Gema, que opera varios centros en la región, es una residencia concertada con la Comunidad de Madrid. La mujer había sido declarada incapacitada por sentencia y estaba bajo la tutela de su hija debido a su deterioro físico provocado por la demencia con cuerpos de Lewy que padecía. Según la Sociedad Española de Neurología, esta enfermedad afecta a más de 100.000 personas en toda España.



