Sin señales de Madrid en la etapa inicial de las negociaciones entre PP y Vox.
No se descarta la posibilidad de que otras personas de diferentes ámbitos tengan que intervenir. Así lo señaló Carlos Fernández Carriedo (PP). No obstante, esto debería limitarse a cuestiones que sobrepasen … las competencias autonómicas. Es decir, si una propuesta de Vox cuenta con la aprobación del PP pero requiere algún tipo de legislación nacional, sería necesario consultar a los líderes nacionales para conseguir que avance en el Congreso. O si se requiere un lobby en Bruselas para algún tema relacionado con Europa, ahí están los eurodiputados de ambos grupos para actuar. En ambos casos, el PP dispone de un equipo castellano y leonés, que incluye a Ester Muñoz, portavoz en el Congreso; Alicia García, portavoz en el Senado; y Raúl de la Hoz, eurodiputado.
Sin embargo, tal como afirmó Alfonso Fernández Mañueco, «los asuntos de Castilla y León se tratarán en Castilla y León». Y dejó claro que no habrá tutelas. Como diría el fundador del partido, Manuel Fraga, «ni tutelas ni tutías».
Carlos Menéndez, Carlos Pollán e Iñaki Sicilia, en el pasillo de las Cortes.
Carlos Espeso
Por su parte, en Vox hay temas que son centrales y comunes a todas las comunidades autónomas. Siempre estará presente Montserrat Lluís, ubicada en el núcleo del partido y con experiencia en la Junta cuando ‘escoltaba’ al vicepresidente Juan García-Gallardo. Temas que serán más sencillos de abordar si, al inicio de la negociación real, se cuenta con el consenso en Extremadura y Aragón. Otros aspectos más vinculados al territorio, como exigir ciertas inversiones, serán más fáciles de acordar y permitirán dar al pacto un aire de «acuerdo programático» que suavice el perfil más ideológico ante algunos ciudadanos/votantes.
Es importante considerar que durante la campaña, el lobby Hazte Oír ha criticado a Santiago Abascal por descuidar los temas relacionados con la «defensa de la vida», como el aborto o la eutanasia, principalmente. Y es que parece que Vox necesita reforzar públicamente su capacidad de gestión si desea mantener el crecimiento.
Así, los dos equipos que se reunieron en las Cortes durante la primera ronda de contactos PP-Vox estaban compuestos por viejos conocidos. Por el PP, Mañueco, Francisco Vázquez, Isabel Blanco y Carlos Fernández Carriedo -quien también participó en el trío negociador de 2022- y por Vox, Pollán, David Hierro, Carlos Menéndez e Iñaki Sicilia. Vox buscará un acuerdo de máximos que incluya todas sus demandas. Y negociará para que se incorporen la mayor cantidad posible. Sin prisa. Aquí, de momento, no ha comenzado a correr el reloj para una repetición electoral. «Contamos con cuatro años más de experiencia», advertían fuentes del partido tras la reunión. Y un mayor conocimiento tanto del legislativo como del ejecutivo. Esto incluye el tipo de perfiles que deberán buscar para ocupar los cargos que finalmente se pacten, ya que desean entrar en el Consejo de Gobierno.
«Algunos interlocutores de hace cuatro años no los conocía, este es un cambio fundamental que facilita el entendimiento», reconocía Carriedo en rueda de prensa. «Tenemos una buena impresión de las personas de Vox que asistieron a la reunión. Hace cuatro años estábamos conociéndonos. Salgo con la sensación de que ambos partidos tienen claro que tienen una responsabilidad: la de ponerse de acuerdo», concluyó.
En Vox también han percibido una cierta disposición de Mañueco para lograr ese acuerdo. Por ello, confían en que, aunque la negociación se prolongue, al final se llegará a un pacto. Y que no será necesaria la intervención de terceros, más allá de que los términos de algunas cuestiones generales se traduzcan en lo que se firme en Extremadura y Aragón.



