Tamara Falcó, Isabel Preysler e Íñigo Onieva se enfrentan a Timothée Chalamet.
“No me interesa trabajar en ballet ni ópera, ni en nada que parezca un ‘oye, mantén esto con vida’, aunque ya no le atraiga a nadie”. Estas declaraciones de Timothée Chalamet sobre dos de las disciplinas artísticas más antiguas y respetadas han puesto al actor en una situación complicada. En una época donde la corrección política y la controversia sin sentido prevalecen, muchos están comparando la situación del artista con la de Karla Sofía Gascón el año pasado, e incluso advierten que podría perder el Oscar -está nominado por su interpretación en “Marty Supreme”- debido a la controversia en la que está involucrado.
Por extraño que parezca el revuelo generado alrededor de la opinión de un actor más talentoso que acertado, lo cierto es que Chalamet cometió un error. La ópera y el ballet aún cuentan con millones de aficionados en todo el mundo, y así lo evidenciaron ayer las numerosas personalidades que asistieron al Teatro Real para presenciar el estreno de la ópera “Sueño de una noche de verano”, bajo la dirección del clavecinista inglés Ivor Bolton.
Entre los asistentes no faltaron nombres de la alta sociedad como Amparo Corsini, Miriam Lapique, Elías Bendodo y su pareja, Teresa Martín; Fernando Martínez de Irujo, Carmen Lomana o el infalible trío social de Madrid: Tamara Falcó, Íñigo Onieva e Isabel Preysler.
La pareja regresó a su agenda de ocio en la capital tras su regreso de Japón, donde Onieva participó en una maratón, su nueva afición. Además, el fin de semana pasado inauguraron Vega, su nuevo club dirigido a la jet set, y Tamara Falcó no dudó en estar al lado de su marido en una noche tan especial y significativa para él.

El estrecho vínculo entre ellos fue evidente ayer en el Teatro Real de Madrid, donde estuvieron acompañados por Isabel Preysler. Tamara Falcó es la única hija de la socialité que reside en Madrid, así que siempre que puede, aprovecha para pasar tiempo con ella. Ambas están muy unidas, un dúo al que se ha sumado Onieva, quien también muestra especial cariño por su suegra. “Lo quiero como a un hijo”, llegó a expresar Preysler sobre el esposo de la marquesa de Griñón.
En resumidas cuentas, un desfile de personalidades vip y gente influyente que le demostraron a Timothée Chalamet, desde su modesta perspectiva en España, que la ópera y el ballet siguen generando interés y pasión entre muchos.



