Tengo el vello erizado.
El Celta está viviendo uno de sus mejores momentos. Regresando a Europa después de casi una década sin competiciones europeas, tanto los jugadores como la afición disfrutan con entusiasmo de un presente que recompensa años de esfuerzo y dedicación.
La conexión del equipo con la afición y con Galicia es clara: desde himnos que enaltecen la identidad como Oliveira dos cen anos hasta el reciente Voltarei, incluyendo referencias culturales como la participación de peliqueiros en carnavales o presentaciones de grupos gallegos en vivo.
«Qué locura lo de Balaídos»
Senén Morán, periodista y seguidor del Sporting, se ha vuelto viral gracias a un vídeo que compartió en sus redes sociales al asistir al estadio de Balaídos para presenciar un partido del Celta. En la grabación, capta el instante en que resuena el himno de Oliveira dos cen anos, mientras miles de celtistas ondean sus banderas, levantan sus bufandas y cantan con toda su energía.
«Increíble, Balaídos», expresa muy sorprendido: «Qué pasada, tío… ¡qué barbaridad!». En medio del bullicio, se escuchan más reacciones de su parte: «Tengo los pelos de punta». Y es que el ambiente del estadio celeste, totalmente entregado a su equipo, conmueve a cualquiera que lo experimenta.
«Estoy alucinado con lo que aprieta Balaídos, no me lo esperaba», comenta en otro de sus vídeos sobre su experiencia en Vigo. Este clip no solo refleja la intensidad de la afición celtista, sino también el impacto que genera en quienes lo experimentan por primera vez.
Y no hay mejor ejemplo que este periodista y creador de contenido asturiano, seguidor del Sporting de Gijón, que actualmente compite en la Liga Hypermotion.
«Escuchad el estruendo, madre mía, qué estadio, tú. Sí señor», añade, después de compartir otro clip en el que simplemente expresa: «Es precioso», mostrando una panorámica del estadio post-reformas.
Balaídos es mucho más que un estadio; para sus aficionados es un símbolo de identidad. Un sitio donde celebrar el orgullo de ser celtista, vigués y gallego. Tanto es así que incluso un aficionado de otro club se rinde ante el fervor de la afición del Celta de Vigo.



