Tirso de Molina contará con 62 nuevos árboles después de su remodelación.
La plaza de Tirso de Molina se aproxima a la conclusión de su transformación, presentando una imagen totalmente renovada. Este proyecto, promovido por el Ayuntamiento de Madrid, ha implicado una inversión de 3 millones de euros y estará finalizado esta primavera.
La intervención se centra en la accesibilidad, la seguridad y la sostenibilidad, con un notable incremento en las zonas verdes y una reorganización del espacio urbano en uno de los lugares más concurridos del distrito Centro.
Una plaza más abierta, accesible y segura
Uno de los cambios más significativos ha sido la eliminación de los muros que dividían el espacio. Estas barreras, que complicaban el tránsito y generaban una sensación de inseguridad, han sido reemplazadas por barandillas más abiertas.
El resultado es una plaza más fluida y fácil de recorrer, diseñada para mejorar la experiencia tanto de peatones como de quienes frecuentan la zona. Esta intervención busca restaurar la funcionalidad del espacio y ajustarlo a las necesidades actuales de movilidad y convivencia urbana.
Más árboles y mejor calidad ambiental
La reforma también se orienta claramente hacia el verde. Se han plantado 22 nuevos árboles, lo que elevará el total a 62 ejemplares en la plaza.
Este aumento permitirá crear más áreas de sombra y mejorar la calidad ambiental, algo especialmente importante en un entorno urbano con alta afluencia de personas.
El objetivo es convertir Tirso de Molina en un espacio más habitable, cómodo y adaptado a las condiciones climáticas.
Más espacio para peatones y actividad comercial
Otro aspecto clave ha sido la ampliación de la acera norte, donde se concentra buena parte de la actividad comercial y las paradas de autobús.
Con esta intervención se facilita el tránsito peatonal y se mejora la convivencia entre el transporte público, los comercios y los viandantes en una de las zonas más dinámicas del centro de Madrid.
Parte de una transformación más amplia en el centro
La reforma de Tirso de Molina no es una actuación aislada. Forma parte de un conjunto de intervenciones en el distrito Centro que buscan renovar espacios deteriorados y mejorarlos de manera integral.
Entre las intervenciones se encuentran la plaza de Matute, la calle Cruz —ya finalizada— o la plaza y el aparcamiento de Jacinto Benavente, que siguen en ejecución.
La última gran rehabilitación de Tirso de Molina data de 2006, por lo que esta actuación representa una profunda actualización tras casi dos décadas.



