Tres novillos galardonados y una única vuelta al ruedo.
La primera novillada de septiembre en Las Ventas no dejó más que una vuelta al ruedo. Se lidiaron seis novillos de diferentes ganaderías —Sánchez de León, La Machamona, Jiménez Pasquau, Los Eulogios y Toros de Brazuelas— en una tarde de poco contenido, caracterizada por la voluntad de los toreros pero también por la desigualdad en el ganado.
Villita fue el único que logró conectar con el tendido. Lo hizo con el tercero, un ejemplar móvil de La Machamona, al que toreó con distancia, compás abierto y temple, sobre todo por la derecha. Aunque la faena no fue muy larga, tuvo momentos de expresión. La estocada resultó efectiva, y tras una leve petición, dio una vuelta al ruedo. Con el deslucido sexto de Brazuelas no pudo hacer más: el animal nunca se empleó.
Jesús Ángel Olivas se enfrentó primero a un novillo serio de Sánchez de León, que tuvo recorrido y le permitió dejar algunos buenos naturales y una tanda con la mano derecha. Fue ovacionado tras un aviso. Con el cuarto, de Jiménez Pasquau, que tenía un aspecto menos agraciado pero gran fondo, Olivas se mostró asentado, aunque no terminó de redondear. El público guardó silencio tras una estocada defectuosa.
Aitor Fernández, que se presentaba en Madrid, tuvo el lote más complicado. El segundo bis —un sobrero de Sánchez de León— se defendió por falta de fuerza, y el quinto, de Los Eulogios, fue un novillo serio, con genio y reservado, que no ofreció ninguna opción clara. Silencio tras ambos.
Un festejo prolongado, sin trofeos, pero con al menos tres novillos con opciones. Solo Villita logró provocar alguna emoción.
FICHA DEL FESTEJO:
Domingo 6 de septiembre de 2025. Plaza de toros de Las Ventas, Madrid. Alrededor de un cuarto de entrada.
Se lidiaron seis novillos de Hnos. Sánchez de León (primero y segundo bis), La Machamona, Jiménez Pasquau, Los Eulogios y Toros de Brazuelas, desiguales en presencia y juego variado. Destacaron el 1º, 3º y 4º.
Jesús Ángel Olivas, de azul azafata y oro: ovación tras aviso y silencio tras aviso.
Aitor Fernández, de coral y oro: silencio y silencio tras aviso.
Villita, de marfil y oro: vuelta y silencio.
Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del novillero peruano Alex Gabino, quien fue corneado mortalmente esa semana.



