Trump califica a Zelenski de “desagradecido” por los “esfuerzos” de EE. UU. en el conflicto de Ucrania | Internacional
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, y su Gobierno de “desagradecidos” por los esfuerzos de Washington en relación con la guerra contra Rusia. Esto ocurre mientras en Ginebra representantes de su Administración se reúnen con una delegación de Kiev y altos cargos europeos para discutir el plan de paz de 28 puntos que Estados Unidos ha propuesto para resolver el conflicto.
En un extenso mensaje en su red social, Truth, Trump expresa una serie de quejas sobre el comportamiento de los aliados de Estados Unidos en la guerra, recordando que esta no comenzó durante su mandato, como suele hacer. Además de criticar al Gobierno de Ucrania, el presidente estadounidense también menciona —como ha hecho en ocasiones previas— que países europeos continúan comprando petróleo a Moscú, el cual es esencial para su economía y su industria bélica. “El ‘liderazgo’ de Ucrania ha mostrado cero gratitud por nuestros esfuerzos, y Europa sigue comprando crudo a Rusia”, escribe, en mayúsculas.
Mientras tanto, “Estados Unidos sigue vendiendo enormes cantidades de armas a la OTAN para su distribución en Ucrania”, señala Trump, quien ha dado a Kiev hasta el jueves para responder a un plan de paz que incluye las principales demandas rusas para finalizar los combates: el control de la región oriental de Donbás -incluido territorio actualmente bajo control ucraniano- y una reducción drástica de las Fuerzas Armadas del país invadido. Un requisito adicional es que Kiev renuncie de forma permanente a ingresar en la Alianza Atlántica.
En caso de que Zelenski y su Gobierno no acepten el ultimátum, Estados Unidos retiraría su apoyo militar, incluida la colaboración de inteligencia que Ucrania necesita urgentemente para defenderse de los ataques rusos y planear su estrategia militar. A pesar de las presiones, Trump puntualizó el sábado en declaraciones a la prensa que el plan en cuestión no era su “propuesta definitiva”.
Tras la filtración del plan a la prensa a mediados de esta semana, la Administración estadounidense presentó el documento como una propuesta propia, elaborada por el enviado especial de la Casa Blanca para conflictos internacionales, Steve Witkoff.
Este sábado, un grupo de senadores afirmó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, les había indicado que el texto era una “lista de deseos” de Rusia. El Departamento de Estado ha desmentido esas afirmaciones. Rubio encabeza junto a Witkoff la representación de EE. UU. en las negociaciones en Ginebra este domingo.
En declaraciones al programa Meet the Press de la cadena NBC, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, manifestó su opinión de que las negociaciones de paz van a continuar, pero subrayó que depende de cuál sea la respuesta de Kiev. “Al final, va a ser una decisión de los ucranios”, destacó el alto funcionario.
Los líderes europeos que participaron en la cumbre del G-20 este fin de semana en Johannesburgo consideran que la propuesta, tal como está, es insuficiente y necesita “más trabajo”.
El supuesto “desagradecimiento” de Zelenski y su Gobierno es un leitmotiv en la lista de quejas que Trump sostiene en torno a la guerra en Ucrania. En la primera reunión cara a cara entre ambos en el segundo mandato del republicano, en febrero pasado en el Despacho Oval, el presidente estadounidense y su vicepresidente, J. D. Vance, humillaron al ucraniano con una reprimenda ostensible en la que le reprocharon, entre otras cosas, que no había mostrado gratitud por la ayuda que Estados Unidos le había brindado.
“Usted no tiene las cartas” para ganar, le espetó Trump entonces, una frase que ha vuelto a mencionar esta semana para instar a Ucrania a aceptar el plan de paz.



