Trump envía una fuerza de élite aérea al Golfo, a pesar de continuar promoviendo la diplomacia | Internacional
El Gobierno de EE. UU. sigue enviando mensajes contradictorios sobre el futuro de la guerra en Irán. Mientras el Pentágono prepara el despliegue de unos 3.000 soldados de la 82 División Aerotransportada, una de las élites del ejército estadounidense, en Oriente Próximo, Donald Trump afirma que las negociaciones diplomáticas para poner fin al conflicto están en marcha. Según el presidente, Irán está deseoso de alcanzar un acuerdo y ha presentado un «regalo» relacionado con el estrecho de Ormuz, que se encuentra bloqueado, así como con el gas y el petróleo iraníes. «Es un premio que tiene un valor inmenso», ha destacado.
Trump se dirigía a la nación desde el Despacho Oval, donde este martes tomó juramento a su nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin. “Nos han ofrecido un regalo, y llegó hoy. Es un regalo grande, que vale una suma considerable”, subrayó el republicano. “No tiene que ver con lo nuclear, sino que está relacionado con el gas y el petróleo, y lo que han hecho es realmente bueno”.
“Estamos en negociaciones en este momento”, insistió Trump, aunque Irán no muestra tanto entusiasmo en sus comentarios públicos sobre los diálogos.
Trump tiene en mente una propuesta de quince puntos destinada a terminar la guerra, y se ha entregado a Irán a través de países mediadores, según informó anoche la cadena CBS y este martes confirmó el New York Times. De acuerdo con la cadena israelí Channel 12, el plan incluye desmantelar el programa nuclear iraní, detener el apoyo de Teherán a grupos extremistas en Oriente Próximo y reabrir el estrecho de Ormuz.
El presidente estadounidense asegura que ya se han alcanzado acuerdos sobre varios puntos. Afirma que Irán se ha comprometido a no intentar obtener armas nucleares. También reveló que en las negociaciones están participando funcionarios de mayor rango de los que se había mencionado hasta ahora. Además de sus enviados habituales, su amigo personal Steve Witkoff y su yerno, Jared Kushner, también están involucrados “Marco (Rubio, el secretario de Estado), J.D. (Vance, el vicepresidente). La otra parte desea llegar a un acuerdo. Y quién no querría hacerlo en su lugar”.
Varias naciones —Turquía, Egipto y Pakistán, uno de los pocos países en la región con buenas relaciones tanto con Washington como con Teherán— intentan acercar posiciones entre los dos adversarios. El jefe del Estado Mayor paquistaní, Asim Munir, habló con Trump este domingo. Al mismo tiempo, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, conversó con el presidente iraní, Masud Pezeshkián, este lunes. El primer ministro indio, Narendra Modi, reveló que discutió con Trump sobre la situación en el Golfo este martes. El presidente estadounidense compartió en redes sociales un mensaje de Sharif en el que ofrecía a su país como sede «para facilitar negociaciones significativas y concluyentes para un acuerdo integral» que finalice el conflicto.
Según Trump, lo que está sucediendo en la guerra, con la eliminación en los bombardeos de algunos líderes iraníes, representa un «cambio de régimen». “Los actuales líderes son muy distintos de aquellos que estaban cuando iniciamos esto y que crearon todos esos problemas”, declaró. El cambio de régimen era uno de los objetivos que Trump declaró perseguir al comienzo de la ofensiva, aunque ese objetivo fue retirado de la lista oficial en pocos días.
Washington, según el medio Politico, evalúa al presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bager Qalibaf, como un posible nuevo líder del país, con la esperanza de encontrar a alguien que cumpla en la República Islámica un papel similar al de Delcy Rodríguez en Venezuela: un representante del régimen que acepte la voluntad de EE. UU. a cambio de alcanzar el poder, manteniendo intactas las demás estructuras de mando.
Mientras Trump se muestra optimista, casi entusiasmado, sobre el avance de estos contactos que anunció este lunes, el Pentágono acelera el envío de refuerzos, de acuerdo con dos altos funcionarios. La orden oficial de movilización se emitirá en las próximas horas, según informa The Wall Street Journal.
Estos refuerzos de combate provienen de la brigada Fuerza de Respuesta Inmediata, capaz de ser desplegada en cualquier parte del mundo en menos de 18 horas.
No está claro cuándo llegarán estos soldados para unirse a la extensa flota que EE. UU. ya mantiene en el golfo Pérsico, en medio de especulaciones de que Donald Trump podría optar por intensificar la guerra y desplegar tropas dentro del territorio iraní. La 82 División Aerotransportada tiene su base en Fort Bragg, Carolina del Norte.
Este viernes se anticipa la llegada a la zona bajo la responsabilidad del Comando Central (encargado de las operaciones estadounidenses en Oriente Próximo) de un grupo de buques anfibios de asalto, liderados por el USS Boxer, que alcanzarían el golfo Pérsico un par de días después. En este contingente viajan cerca de 2.500 soldados de la 31 Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina. Además, también han recibido órdenes de movilización el grupo anfibio liderado por el USS Tripoli, con base en San Diego, junto a otros 2.500 soldados de la 11 Unidad Expedicionaria de Marines.

Los altos funcionarios aclaran que la Administración no ha tomado la decisión de desplegar tropas en territorio iraní, pero la llegada de estos soldados ofrece opciones al presidente Donald Trump si decide llevar la guerra al suelo del país enemigo.
Una de las opciones que podrían considerarse es la toma de la isla iraní de Jarg, un importante centro petrolero ubicado a aproximadamente 700 kilómetros al norte del estrecho de Ormuz. Sin embargo, varios expertos advierten sobre el riesgo de exponer a las tropas estadounidenses a ataques desde el territorio continental iraní, donde hay grandes almacenes de crudo y otros materiales explosivos.
La movilización se anunció un día después de que Trump pospuso su amenaza de atacar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no reabría de inmediato el estrecho de Ormuz. El ultimátum original daba 48 horas a Irán para desbloquear el paso marítimo, plazo que se cumplió este lunes. Tras la extensión, el límite concluirá este viernes.
El presidente estadounidense decidió ampliar el plazo en cinco días para permitir el desarrollo de los jóvenes contactos diplomáticos entre su país e Irán, aún muy preliminares y facilitados por países mediadores, especialmente Turquía y Pakistán. Islamabad se ha ofrecido para albergar negociaciones entre las dos naciones adversarias. Según el medio Axios, Washington y un grupo de países mediadores están considerando la posibilidad de llevar a cabo conversaciones de alto nivel con Teherán.
Hasta el momento, Irán ha moderado las expectativas sobre el éxito de esta vía. Su nombramiento como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional a Mohamad Bager Zolqadr también envía un mensaje en esa dirección: Zolqadr es un excomandante de la Guardia Revolucionaria, de la facción ultra-conservadora más dura de la República Islámica. Sucede en el cargo a Alí Lariyaní, fallecido en los bombardeos, al frente de este órgano responsable de definir las políticas nucleares, de defensa y exteriores de Irán.
La 82 División Aerotransportada es uno de los pilares de las fuerzas de elite estadounidenses. Fundada en 1917, participó en la Primera Guerra Mundial en Francia y estuvo presente con 12.000 paracaidistas en 1944 durante el Desembarco de Normandía. En 2021, dirigió la operación de evacuación de Kabul tras la caída de la capital afgana en manos de los talibanes.



