Trump furioso y enfrentado a todos tras su mayor derrota desde su regreso a la Casa Blanca por sus aranceles ilegales.


Donald Trump se encuentra molesto. Está realmente enojado tras sufrir lo que considera su mayor revés desde que volvió a la Casa Blanca. Desde su regreso a Washington, ha disfrutado de una gran libertad para manejar diversas cuestiones. Tanto en el ámbito social, como en el interior y exterior del país, así como en lo político y económico, donde impulsó aranceles en abril y se refirió a ello como ‘Día de la Libertad’. Ahora, más de un año después de asumir el cargo, ha recibido un nuevo golpe.

Uno donde más le afecta. Un golpe directo a la economía de EEUU, y que proviene de una decisión económica que él mismo tomó. Una decisión clave y fundamental para Trump. Esto se debe a que el Tribunal Supremo ha anulado sus aranceles. Seis de los nueve jueces de la Corte han determinado que el presidente fue más allá de lo que le permitían los poderes de emergencia que invocó para imponer gravámenes a sus socios comerciales.

Para ello, utilizó la llamada Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), que otorga al presidente la capacidad de imponer aranceles recíprocos a sus socios. Sin embargo, la Corte ha decidido lo contrario, a pesar de contar con mayoría conservadora.

«La IEEPA no le otorga al presidente la autoridad para imponer aranceles», ha declarado el Tribunal en un fallo con una mayoría de seis votos a tres. Esta sentencia corrobora la decisión de un tribunal inferior que había considerado que recurrir a esta ley de 1977 excedía la autoridad presidencial.

Trump, contra todos

Y por supuesto, Trump se ha molestado. Su enfado proviene tanto del golpe a su medida como a su ego. Ha expresado su descontento tanto en el momento de conocer la decisión como en sus redes sociales. Una vez que se (in)formó de la sentencia, no dudó en calificar a los magistrados que apoyaron la decisión como «tontos y perros falderos». Afirmó que «trabajan para proteger a otros países y no a EEUU». Y de nuevo centró la atención en «los demócratas radicales de izquierda».

Mientras defiende que sus aranceles han servido para «terminar con ocho guerras» y garantizar «la seguridad nacional del país», Trump debió recordar que la mayoría en la Corte Suprema es republicana. Que bien él o su partido escogieron a tres de los magistrados que votaron a su favor. En ‘Truth Social’ se refirió a ellos.

«Le guste o no a la gente, siempre parece que los demócratas votan contra los republicanos y nunca contra sí mismos, sin importar cuán sólido sea nuestro caso», expresó.

Nombró concretamente a los jueces Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett, a quienes dice que designó «a pesar de una gran oposición»: «Al menos no nombré a Roberts, que lideró la iniciativa para permitir que países extranjeros que nos han estafado durante años sigan haciéndolo».

Trump ha desatado toda su artillería contra el fallo: «Los miembros de la Corte Suprema que han votado en contra de nuestro método de aranceles deberían sentir vergüenza. Es absurdo».

Un posible reembolso de «billones»

El reembolso podría alcanzar «billones» de dólares, suponiendo según Trump que es un «completo desastre». Esto se debe a que hay numerosas posibles reclamaciones tras la decisión del Tribunal Supremo, que rechaza la interpretación del Gobierno de que la IEEPA permite al presidente imponer aranceles unilateralmente y de manera ilimitada sin sujetarse a las significativas restricciones de otras leyes arancelarias. «La Casa Blanca debe presentar una autorización clara del Congreso», aseguran.

«No reivindicamos ninguna competencia especial en materia económica ni de relaciones exteriores. Exigimos únicamente, tal como corresponde, el papel limitado que nos asigna el Artículo III de la Constitución. De acuerdo con dicho papel, sostenemos que la IEEPA no concede al presidente la autoridad para imponer aranceles», concluyen.

Trump, visiblemente perturbado por el fallo, anunció que los aranceles de seguridad nacional «siguen existiendo» y permanecen «en vigor». Además, declaró un nuevo arancel del 10% para «incrementar los que ya se aplican».

España, con una «hoja de ruta propia»

Mientras él se lamenta, otros celebran. Por ejemplo, Emmanuel Macron, presidente de Francia, ha calificado la decisión de la Corte como un ejemplo de «contrapeso» democrático. «Me parece muy positivo que existan esos tribunales y el Estado de Derecho», ha comentado.

El francés ha instado a mantener la calma ante los nuevos aranceles del 10% impuestos por Trump: «Analizaremos las consecuencias y qué podemos hacer. Nos adaptaremos».

Desde España, fuentes del Ministerio de Economía han señalado a laSexta la defensa de la «reducción de barreras y la importancia de un marco comercial claro y basado en reglas que genere certezas».

«Independientemente de las decisiones tomadas por el Tribunal Supremo y la reacción de la administración estadounidense, contamos con una hoja de ruta propia», aseguran.

Aranceles como política exterior

Por lo pronto, tras la serie de insultos de Trump hacia los jueces, el republicano enfrenta un enorme problema de 600.000 millones. Este es el dinero que declaró en enero que había recaudado a través de los aranceles que ahora, tras el fallo de la Corte Suprema, son considerados ilegales.

Desde su segundo mandato, Trump ha utilizado los aranceles como herramienta para gestionar su política exterior. Ha sometido a diversos líderes mundiales a humillaciones al forzarlos a llegar a acuerdos para evitar estas sanciones, que ahora se revelan como ilegales. Un ejemplo de esto es el 50% que le aplicó a Brasil por llevar a juicio a Bolsonaro o a Canadá por su anuncio en voz de Ronald Reagan.

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