Trump ignora el estrecho de Ormuz, a pesar de haberlo considerado clave para el término del conflicto | Internacional


Washington se aleja de la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, por el que transita el 20% del petróleo mundial, el cual Irán mantiene cerrado debido a la ofensiva de Estados Unidos e Israel en su territorio. El presidente Donald Trump, en un mensaje en redes sociales, ha instado a los países consumidores de ese combustible a “hacer acopio de valentía, ir al Estrecho y tomar” el petróleo ellos mismos. En comentarios posteriores aseguraba que las fuerzas estadounidenses podrían comenzar su retirada “en dos o tres semanas”.

La Administración Trump empieza a dar señales de que considera desistir de la reapertura de Ormuz como uno de sus objetivos de guerra y dar por concluido el conflicto. Ya se da por cumplido, o casi, el resto de las metas que ha ido proclamando (y modificando) a medida que el conflicto avanzaba: destruir el programa de misiles y la Armada iraní, evitar que Irán obtenga un arma nuclear y proyectar poderío en otras partes del mundo. Incluso un cambio de régimen, que el presidente y su equipo ya afirman haber logrado tras la muerte en bombardeos del líder supremo, Ali Jameneí, y de otros altos cargos clave en el régimen.

Si estos objetivos se dan por alcanzados y la liberación del estrecho de Ormuz desaparece de la agenda, Estados Unidos podría proclamar victoria, proclamar que ha cumplido sus metas en el plazo previsto de cuatro a seis semanas y enfocarse en otras prioridades: probablemente, Cuba. El hecho de que el paso esté bloqueado por la guerra iniciada por Washington y que el cierre haya elevado los precios globales del crudo se convertiría en un mero detalle.

Durante unas declaraciones desde el despacho oval, al firmar una orden ejecutiva para limitar el voto por correo, Trump enfatizó que la retirada estadounidense provocará que esos precios caigan.

“Todo lo que tenemos que hacer es marcharnos de Irán”, sostiene, “y es algo que haremos muy pronto”. Luego pronosticó que “(los precios) se vendrán abajo”. Poco después, al ser preguntado sobre un plazo concreto para la salida de las tropas, respondió que “dos o tres semanas”. En su opinión, para esa retirada no será necesario llegar a ningún acuerdo con Irán en las conversaciones que Washington dice mantener con el régimen adversario.

Los mensajes de este martes de Trump en su red social, Truth Social, marcan el mayor indicio hasta el momento de esta postura. Además, reflejan el resentimiento de la Administración republicana hacia la negativa de países europeos a ceder sus bases o espacio aéreo para la guerra, como el caso de España, o a formar una coalición que proteja a los buques mercantes que transiten por el Estrecho.

“A todos esos países que no pueden obtener suficiente petróleo a causa del [bloqueo del] estrecho de Ormuz, como el Reino Unido, que se rehusó a involucrarse en la acción contra Irán, tengo una sugerencia: 1. Compren [petróleo] a EE. UU., tenemos en abundancia. 2. Hagan acopio de algo de valentía atrasada, vayan al Estrecho y tómenlo. Tienen que empezar a aprender a luchar por ustedes mismos, EE. UU. ya no estará ahí para ayudarles, así como ustedes no lo hicieron con nosotros”, afirma en Truth Social. Y añade que “Irán ha sido, en esencia, diezmado, lo más difícil ya está hecho. Consigan su propio petróleo”.

En ese mensaje, Trump ha dirigido su crítica al Reino Unido, uno de los países con los que ha sido más combativo desde el inicio del conflicto el 28 de febrero. En otro mensaje minutos más tarde, ha apuntado a Francia, acusándola de no permitir que aviones con suministros militares destinados a Israel sobrevuelan su territorio. “Francia ha sido MUY POCO ÚTIL respecto al “carnicero de Irán“, que ¡ha sido eliminado con éxito! ¡¡¡EE. UU. lo RECORDARÁ!!!”, advierte Trump. En otro texto este lunes, había mencionado la posibilidad de concluir el gran despliegue militar estadounidense en el golfo Pérsico con la destrucción de la infraestructura petrolera, eléctrica y de desalinización de agua en Irán, si este país no acepta un acuerdo que incluya la reapertura del Estrecho.

En una entrevista posterior, hoy mismo, con la cadena de televisión CBS, el mandatario ha precisado nuevamente sus palabras, subrayando que aún no ha llegado al punto de decidir cancelar los intentos de recuperar la operatividad de Ormuz. “En algún momento lo haré, pero aún no. Pero los países tienen que venir y ocuparse de esto”, insistió.

Poner fin a la ofensiva

Según publica este martes el periódico The Wall Street Journal, Trump ya ha empezado a comentar a sus asesores que está dispuesto a poner fin a la ofensiva aunque Ormuz siga cerrado. “En los últimos días, Trump y su equipo han determinado que lanzar una misión para forzar la apertura del Estrecho alargaría el conflicto más allá de su plazo de cuatro a seis semanas”, indica este medio, citando a altos funcionarios del Gobierno.

El presidente “ha decidido que Estados Unidos debería cumplir sus objetivos principales de destrucción de la Armada y los arsenales de misiles y poner fin a las hostilidades actuales, mientras presiona a Teherán por la vía diplomática para restablecer la libre circulación del comercio. Si eso no es exitoso, Washington presionaría a los aliados en Europa y el Golfo para que tomaran la iniciativa en la reapertura del Estrecho”, agrega el medio. “Hay opciones militares que Trump podría considerar, pero no son su prioridad inmediata”.

En el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, también ha reforzado los indicios que apuntan a una nueva estrategia para la guerra. En una rueda de prensa junto al jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine, declaró que Estados Unidos ya ha realizado la mayor parte del trabajo para reducir la capacidad de ataque de Irán, y ha enfatizado que otros países deben asumir ahora el relevo y encargarse de lo que suceda en el Estrecho.

“Hay países en el mundo que deberían estar listos para dar un paso al frente en esta vía marítima crucial. No solo nuestra Armada”, manifestó Hegseth, quien también reveló que este fin de semana visitó la zona de operaciones. “El mundo debería estar preparado para actuar. El presidente Trump ha estado dispuesto a hacer lo más difícil, en representación del mundo libre, pero no es un problema solo nuestro, de cara al futuro”.

El secretario de Defensa (o de Guerra, como él se autodenomina) ha instado a Irán a alcanzar un acuerdo en las negociaciones que Estados Unidos dice estar manteniendo, que Teherán niega. Sin un pacto, ha advertido, la guerra continuará “aún con mayor intensidad”.

También ha dado por hecho el cambio de régimen, aunque ahora el país esté liderado por Mojtaba Jameneí, hijo del anterior líder supremo, y la estructura de poder permanezca intacta. “El nuevo régimen en Irán debería llegar a un acuerdo… Ellos ya saben cuáles son los términos”. Las conversaciones, asegura, “son muy reales”.

Las declaraciones de Trump y el jefe del Pentágono han sido emitidas tras la llegada este fin de semana de 3.500 soldados estadounidenses a Oriente Próximo, incluyendo unos 2.500 infantes de Marina, para reforzar al contingente ya presente en la guerra y, posiblemente, llevar a cabo algún tipo de incursión en suelo iraní. Hegseth no ha descartado esa posibilidad: “Tenemos cada vez más opciones, e (Irán) tiene cada vez menos… los próximos días serán decisivos”, ha afirmado. “Irán lo sabe, y no hay casi nada que pueda hacer al respecto, desde el punto de vista militar.”

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