UGT Castilla-La Mancha aprueba el presupuesto de Page para 2026, aunque lamenta la ausencia de la carrera sanitaria.
La secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha señalado que el proyecto de presupuesto para 2026 va «en la dirección correcta», aunque ha lamentado la falta de recuperación de la carrera profesional sanitaria y ha solicitado al Gobierno autonómico que considere «otros formatos» para su reactivación.
Durante una conferencia de prensa con el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, tras la reunión realizada este jueves para presentar las cuentas al sindicato, Alcónez ha sugerido la posibilidad de abordar la carrera profesional sanitaria «en el corto o medio plazo», explorando nuevas alternativas que faciliten su implementación.
La líder del sindicato ha expresado una evaluación positiva del incremento del 40 % en sostenibilidad incluido en el proyecto presupuestario, aunque ha advertido sobre la necesidad de fortalecer las políticas activas de empleo, en particular aquellas enfocadas en reducir el desempleo femenino.
Además, ha resaltado la creación del Instituto de Seguridad y Salud Laboral de Castilla-La Mancha y ha manifestado su deseo de que los presupuestos ayuden a combatir la siniestralidad laboral y avanzar hacia la meta de «siniestralidad cero».
Estado del bienestar
Por su parte, el consejero Ruiz Molina ha enfatizado que el 72 % del presupuesto de 2026—equivalente a 7.555 millones de euros—se destinará a financiar los servicios públicos que sustentan el estado del bienestar, como sanidad, educación y servicios sociales.
El titular de Hacienda ha recordado que esta partida ha crecido un 68 % desde 2015, lo que representa 3.000 millones de euros más, y ha apuntado que el objetivo de las cuentas es «tener más profesionales, continuar con el plan de infraestructuras y equipamientos, y aumentar los servicios y ayudas».
Servicios públicos
Ruiz Molina ha sostenido que se trata de unos presupuestos con un carácter social destacado, dirigidos a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
«Si la economía crece, y la región también avanza a un ritmo elevado, el crecimiento y la redistribución de la riqueza deben permitir contar con unos servicios públicos más robustos», ha concluido.



