Un conductor ebrio no recibe ni dos años de prisión tras dejar a un peatón en estado vegetativo.
El conductor ebrio que atropelló a un hombre en un paso de peatones de Coslada (Madrid) en noviembre de 2019, causándole un daño cerebral grave e irreversible, no irá a prisión y podrá continuar conduciendo. La Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Alcalá de Henares, plaza nº 5, ha condenado al acusado a un año y 11 meses de prisión por un delito contra la seguridad vial y otro de lesiones por imprudencia grave.
El tribunal ha tenido en cuenta las atenuantes de confesión y de dilaciones indebidas debido al retraso de tres años en el juicio. No obstante, la sentencia subraya que: «las penas se imponen en su extensión máxima por la considerable gravedad de los daños físicos y secuelas sufridas por la víctima».
El condenado ha admitido los hechos, pero ha intentado justificarse al afirmar que el vaho en el parabrisas le impidió ver a la víctima cuando cruzaba el paso de peatones. El conductor ebrio atropelló a la víctima, lanzándola a 24 metros de distancia.
Le atropelló en un paso de cebra
Los hechos ocurrieron alrededor de las 22:00 horas del 30 de noviembre, cuando el conductor impactó a la víctima en un paso de cebra de Coslada, golpeándole en la cabeza y el costado, proyectándolo a 24 metros de distancia.
Dos testigos presenciaron el atropello y al conductor ebrio. Uno de ellos declaró en el juicio que el procesado circulaba a gran velocidad y pensó que intentaría huir. Le cortó el paso y fue amenazado por el conductor: «les advirtió que tuvieran cuidado porque su hija era abogada».
Más tarde, al llegar la Policía, el conductor mostró signos de haber consumido una gran cantidad de alcohol, ya que «no podía sostenerse en pie» y presentaba enrojecimiento en las mejillas, además de un evidente olor a alcohol. Sin embargo, se mostró cooperativo con los agentes.
Graves daños cerebrales
La víctima, Miguel Ángel de 49 años, sufrió un edema cerebral con múltiples fracturas en el cráneo y presenta «secuelas neurológicas graves, con pérdida de autonomía personal para realizar todas las actividades cotidianas».
El atropellado ha quedado recluido en una silla de ruedas de por vida, necesitado de cuidado las 24 horas del día, y ha sido indemnizado por la aseguradora del condenado con una suma cercana a los dos millones de euros.
El condenado, de 57 años, representado por el despacho Ospina Abogados, no ingresará a prisión con alta probabilidad y ya ha cumplido los dos años de prohibición del permiso de conducir.



