Un recorrido para entender la historia de España a través de 14 monumentos | Babelia


Revisitar la historia de España, pero con la singularidad de hacerlo en una época de gran afluencia turística, a través de sus vestigios patrimoniales. Esta es una forma de desafiar los tiempos que imponen las visitas breves a edificios, lugares y ruinas del pasado, y afrontar el desafío de utilizar esa vasta riqueza para acercarse con una perspectiva crítica a lo que ha sucedido en este país desde tiempos antiguos. La Unesco ha catalogado en España 50 sitios como Patrimonio Mundial, de los cuales 43 son históricos, cuatro son naturales y otros tres, mixtos. Eduardo Manzano Moreno (Madrid, 1960), investigador en el Instituto de Historia del CSIC y experto en al-Andalus y el mundo medieval, ha lanzado recientemente España monumental. Una historia a través del patrimonio (Crítica), una obra profusamente ilustrada que, a través de esos 46 lugares declarados por la Unesco, examina el pasado y evita la tentación de retroceder con el peso de una mirada identitaria. En su libro anterior, España diversa, expresó la variedad cultural, religiosa, étnica y lingüística de las poblaciones que han habitado España a lo largo de los siglos. Ahora lo hace explorando las huellas que esa diversidad ha dejado en su patrimonio. El historiador discute aquí 14 de estos lugares cargados de historia.

1. Cueva de Ekain Mensajes en las cuevas

“La cueva de Ekain, al igual que Altamira y otras cuevas de la franja cantábrica, fue habitada por personas durante miles de años. Se han preservado pinturas rupestres de hace cerca de 15.000 años o más, que sugieren la existencia de una forma de comunicación entre diversos grupos en esta región. La interpretación de estas pinturas indica rituales de magia simpática destinados a atraer animales para cazarlos después de haber sido representados en las paredes. Sin embargo, en tiempos recientes ha cobrado fuerza la idea de que estas pinturas constituyen formas de comunicación entre grupos de cazadores-recolectores a través de generaciones. Esto las convierte en un tema de gran interés, especialmente si se relacionan con petroglifos realizados al aire libre, como los de Siega Verde (Salamanca), también Patrimonio Mundial”.

Cueva de Altamira y Arte Rupestre Paleolítico del Norte de España (1985, 2008)

2. ‘Talayots’ y ‘taulas’ Piedras enigmáticas

“La cultura talayótica se desarrolla en un momento en que las Baleares se convierten en puntos estratégicos de contacto en el Mediterráneo, alrededor de los años 1000-900 a.C. En Menorca se han identificado cientos de yacimientos arqueológicos vinculados a esta cultura, que experimentó una notable evolución a lo largo del primer milenio a.C. Los talayots, construcciones de piedra sin mortero, cumplen funciones que aún no se han esclarecido, ya sean defensivas, rituales o simbólicas. Desde el 700 a.C., comienzan a aparecer en los poblados de Menorca las famosas taulas, grandes mesas en forma de T. Pueden haber sido espacios de sacrificios o utilizados para rituales”.

Menorca talayótica (2023)

3. Las Médulas La transformación del paisaje

“Este lugar es significativo por dos motivos. Primero, porque se trata de una mina de oro a cielo abierto que demuestra el interés romano por aprovechar los recursos naturales de Hispania. Para ello, llevaron a cabo una gran obra de ingeniería, que consistía en canalizar grandes cantidades de agua a través de una extensa red de canales, para provocar el fenómeno conocido como “ruina montium”, que permitía el colapso de grandes volúmenes de tierra, de los cuales extraían oro lavando los sedimentos. Las Médulas fueron reconocidas Patrimonio Mundial por la Unesco en 1997, marcando un hito, ya que fue el primer paisaje cultural en recibir este estatus gracias al trabajo inmenso de investigación realizado por un equipo del CSIC”.

Las Médulas (1997)

4. Anfiteatro romano de Mérida De la gloria del anfiteatro a la alcazaba

“Mérida es una representación urbana de la romanización. Fundada en la época del emperador Augusto en el siglo I d.C., en Mérida se construyeron un teatro, un circo y un anfiteatro. Sin embargo, Mérida también ilustra cómo esa ciudad antigua se transformó durante el Bajo Imperio, cambiando con la cristianización y la creación de un obispado que, durante el reino visigodo, se convertiría en uno de los principales de Spania. Mérida fue uno de los primeros lugares conquistados por los árabes en el año 711, y esto ha dejado huella en sus murallas excavadas en el barrio de Morerías. Durante el emirato omeya, las constantes revueltas en la ciudad llevaron a la construcción de una impresionante alcazaba en el año 835, como lo atestigua una inscripción árabe que se conserva en sus muros”.

Conjunto arqueológico de Mérida (1993)

5. Santa María del Naranco Un baluarte de resistencia

“Lo que sorprende del reino de Asturias es que una zona antes marginal, donde romanos y visigodos no habían podido establecer un dominio efectivo, se convierta en el siglo VIII en uno de los núcleos de resistencia más activos contra los emires omeyas de al-Andalus. Al mismo tiempo, el territorio se cristianiza, y los monarcas astures intentan transformar Oviedo en una nueva Toledo, dotada de palacios e iglesias en plena época del siglo IX. Esta efervescencia conlleva la construcción de sitios como San Julián de Prados, Santa María del Naranco en Oviedo, o San Salvador de Valdediós. La forma en que estos espacios han perdurado y cómo el régimen franquista interpretó el concepto de Reconquista, invita a reflexionar sobre las nociones históricas que poseemos”.

Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias (1995-1998)

6. Catedral de Santiago El culto al apóstol

“Todo comienza alrededor del año 830, cuando se da el milagroso hallazgo de la tumba del apóstol Santiago. Los monarcas astures parecen haber comprendido claramente el impacto que suponía el descubrimiento de la tumba de uno de los discípulos de Jesucristo en sus tierras. Pronto, el culto al apóstol empezó a difundirse, atrayendo a un gran número de peregrinos, un fenómeno ya documentado en el siglo X. Con la llegada de peregrinos, también aumentaron los ingresos y privilegios, lo que permitió la construcción de una de las más imponentes catedrales que se erigirían entre los siglos XII y XIV. Esta peregrinación fue conocida incluso por los musulmanes, quienes comparaban la tumba de Santiago con la Kaaba musulmana en La Meca, convirtiendo el Camino de Santiago en un vínculo entre la península y el resto de Europa medieval”.

Ciudad Vieja Santiago de Compostela (1985). Caminos de Santiago de Compostela: Camino Francés y Caminos del Norte de España (1993, 2015)

7. Pintura del ábside de la iglesia de Santa Maria de Taüll La fuerza de una sociedad rural y ganadera

“España alberga alrededor de 8.000 construcciones románicas. Incluye catedrales (como la de Salamanca, que está en la lista de la Unesco) y edificaciones civiles (como las del Barrio de las Canonjías en Segovia, también Patrimonio Mundial). Sin embargo, la mayoría son iglesias rurales edificadas entre los siglos XI y XIII a lo largo de la franja norte. Las levantadas en el valle del Bohí, en Lérida, son impresionantes tanto por su ubicación excepcional en los Pirineos como por la calidad de su construcción y las pinturas que adornan sus muros. Su existencia refleja una sociedad rural y ganadera, lo suficientemente próspera para generar los recursos que permitieron edificar este asombroso conjunto de nueve iglesias”.

Iglesias románicas catalanas del Vall de Boi (2000)

8. Sinagoga del Tránsito Interacción hebrea, árabe y cristiana

“Las sociedades del norte cristiano supieron organizarse para la guerra. En 1085, obtuvieron un triunfo significativo al conquistar Toledo, la primera gran ciudad que los cristianos arrebatan a al-Andalus. A lo largo de la Edad Media, Toledo mantuvo una notable diversidad en términos de culturas, religiones y lenguas. Esta variedad se ve reflejada en monumentos como la sinagoga del Tránsito, un excepcional edificio del siglo XIV con inscripciones en hebreo, árabe y castellano. Pasear por Toledo es sumergirse en un mundo de diversidad, donde religiones y culturas se entrelazan, se influyen o incluso se expolian entre ellas. Elementos de antiguas mezquitas musulmanas se reubican en iglesias cristianas, inscripciones árabes aparecen en inesperados lugares como palacios cristianos del siglo XIV, y cualquier observador con un sentido histórico podrá apreciar que la vitalidad de la ciudad proviene de su historia plural”.

Ciudad Histórica de Toledo (1986)

9. La Alhambra Una compilación de saberes

“La Alhambra es un compendio y evolución de muchos saberes que se habían cultivado en al-Andalus anteriormente: arquitectónicos, urbanísticos, hidráulicos, simbólicos y literarios, que se manifiestan con claridad en sus palacios y espacios. Por esta razón, el sitio exige una mirada que busque comprender lo que se encuentra ante nosotros: ya sea las poesías que adornan sus muros, las referencias coránicas presentes en el Salón de Comares o las soluciones arquitectónicas que permiten el aprovechamiento de recursos relativamente escasos. Sin embargo, la Alhambra evidencia sobre todo que la sociedad nazarí de los siglos XIV y XV fue potente, rica y avanzada en términos políticos y culturales. Con la apariencia externa de una fortaleza que oculta un conjunto de palacios, la Alhambra refleja que el sultanato nazarí, contrariamente a ser visto solamente como un dominio destinado a ser conquistado por los Reyes Católicos, fue una de las formaciones políticas más relevantes de la Edad Media”.

Alhambra, Generalife y Albaicín de Granada (1984, 1994)

10. Torre mudéjar de San Martín en Teruel Constructos híbridos

“El mudéjar aragonés representa la hibridación. Es tan simple como eso. La combinación de elementos del arte islámico en edificios encargados por obispos, clérigos o nobles, en los que trabajan maestros de obras y artesanos musulmanes que residen en los reinos cristianos, son altamente valorados. Esto permite que torres como las de Teruel puedan asemejarse perfectamente a minaretes de una mezquita, a pesar de ser campanarios de iglesias. El mudéjar aragonés se extiende por toda la región, pero se considera solo la punta del iceberg de la influencia mudéjar en los territorios cristianos, que fue mucho más significativa de lo que generalmente se le atribuye. Torres, decoraciones, artesonados y una gran cantidad de tradiciones artesanales y culturales estuvieron presentes en los reinos hispanos hasta el siglo XVII, coincidiendo con la expulsión de los moriscos”.

Arquitectura Mudéjar de Aragón (1986, 2001)

11. Calle de San Cristóbal en La Laguna Proyecto de colonización de América

“La conquista castellana de las Islas Canarias funcionó como un laboratorio para lo que más tarde sería la colonización de América. Allí, como en el nuevo mundo, uno de los hitos fundamentales fue la fundación de ciudades, lo que permitió a arquitectos y urbanistas planificar desde cero asentamientos, sistemas hidráulicos y aprovechamiento de recursos. Sin embargo, la intención última era replicar en las colonias las condiciones políticas y sociales de la metrópoli, con edificios administrativos, iglesias y residencias para la élite. La Laguna fue construida en 1496, poco después de la sumisión de la isla de Tenerife, en un lugar ya conocido por la población indígena. Su modelo urbano se replicará pronto en América en otras ciudades coloniales que, al igual que La Laguna, son Patrimonio de la Unesco: La Habana, Lima, Cuzco, etcétera”.

San Cristóbal de La Laguna (1999)

12. El monasterio de San Lorenzo de El Escorial Un espacio de reflexión

“El Escorial no puede comprenderse sin considerar el impacto de las riquezas provenientes de América. Su diseño austero no debe esconder el hecho de que aquí se invirtieron grandes sumas que permitieron completar la inmensa obra en apenas dos décadas. No se trató, sin embargo, de un lujoso palacio para el rey Felipe II, el hombre más poderoso del mundo, sino de un monasterio, un espacio de retiro y meditación, donde el rey, rodeado de colaboradores y monjes jerónimos, buscaba inspiración para administrar el mayor imperio de su tiempo. El Escorial refleja tanto el carácter del imperio español en su apogeo como su declive. Después de la muerte de Felipe II, el sitio no fue del agrado de sus sucesores. Pasó a ser un lugar de enterramiento de monarcas, pero no siempre, y atravesó épocas difíciles, como la desamortización del siglo XIX, cuando casi quedó vacío y su biblioteca sufrió varios expolios”.

Monasterio y Sitio de El Escorial en Madrid (1984)

13. Museo del Prado Fomentar la ciencia

“El conde-duque de Olivares pensó que Felipe IV merecía un espacio que se alineara con sus deseos, y no tenía mucho interés en residir en El Escorial. Así, construyó el Palacio del Buen Retiro, el cual, aunque arquitectónicamente modesto, se convirtió en un centro de fiestas y recepciones que apenas lograron mitigar la profunda crisis del imperio de los Habsburgo. En 1700, un cambio dinástico ocurrió tras una guerra sangrienta y los Borbones mostraron poco interés por este palacio, que pasó por varias circunstancias. Carlos III decidió transformar parte del centro en una avenida dedicada al fomento de la ciencia. El edificio previsto como Real Gabinete de Historia Natural, frente al Jardín Botánico, con el tiempo se convirtió en el Museo del Prado. Fue María Isabel de Braganza quien logró convencer a su esposo, Fernando VII, para que la colección de pintura acumulada por la Corona española pudiera ser exhibida al público”.

Paseo del Prado y el Buen Retiro, paisaje de las artes y las ciencias (2021)

14. Hospital de Sant Pau en Barcelona Sentido de comunidad

“El auge económico de Cataluña en el siglo XIX impulsó la aparición de una burguesía con un gran poder económico, pero también con un profundo sentimiento comunitario, arraigado en la tendencia del catalanismo político y cultural. Lluís Domènech i Montaner fue no solo un arquitecto excepcional, sino también un participante político que defendió sus ideales nacionalistas. La herencia dejada por un adinerado empresario, Pau Gil i Serra, para construir un hospital público permitió a Domènech i Montaner diseñar el Hospital de Sant Pau, donde incorporó elementos muy avanzados para su tiempo. Esta dimensión comunitaria también se refleja en el Palau de la Música, otro edificio notable, levantado mediante suscripción pública y que también representa una tradición de música coral estrechamente vinculada a la reivindicación catalana”.

Palau de la Música Catalana y Hospital de Sant Pau en Barcelona (1997)

Eduardo Manzano Moreno
Crítica, 2025
389 páginas, 25,55 euros

Créditos

Coordinación: Guiomar del Ser 

Edición gráfica: Beatriz Palomo

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