Un repartidor revela una entrega de droga sintética en la Gran Vía.


La Policía Municipal de Madrid ha arrestado a un individuo que estaba traficando con sustancias psicotrópicas desde un lateral de la Gran Vía, utilizando a repartidores de comida que no tenían conocimiento de lo que sucedía. De hecho, uno de estos empleados fue quien dio la voz de alarma, lo que permitió llevar a cabo el operativo.

Fuentes del caso explican a ABC que el incidente se produjo alrededor de las 20:40 horas del 31 de enero. Una patrulla que se hallaba en el cruce de Gran Vía con la calle de Alcalá fue alertada por un ‘rider’ de la empresa Just Eat. Relató que acababa de recoger un paquete en un domicilio de Caballero de Gracia, destinado a la calle de la Cruz, pero que tenía sospechas tanto sobre el cliente como sobre el peso del bulto.

Aclaró que le habían dicho que se trataba de un ‘router’ wifi, pero que las dimensiones del paquete le hacían dudar, así como el aspecto del supuesto cliente. Por ello, al ver a los agentes de la Comisaría Integral de Centro Sur, decidió informarles sobre la situación.

Los policías municipales procedieron a abrir el paquete y efectivamente encontraron primero un bote con un líquido transparente, que podría ser éxtasis líquido, conocido también como GHB, una de las drogas sintéticas más potentes y consumidas en ciertos círculos en la actualidad. Además, hallaron dos envoltorios de plástico con cierre zip, que contenían, presuntamente, una pequeña dosis de mefedrona.

Con tales evidencias, agentes de paisano se dirigieron a la vivienda. Al abrir la puerta, el morador, que resultó ser el cliente, fue detenido. Sin embargo, el sospechoso, un español de 46 años, reaccionó de manera violenta, agrediendo a los agentes con patadas y puñetazos, lo que le sumó a un delito contra la salud pública otro de atentado a agentes de la autoridad.

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