Una Ayuso muy prudente menciona que la sanidad de Madrid es superior a la de Estocolmo, con el objetivo de persuadir a los MIR para que se queden en la comunidad | Noticias de Madrid
Este viernes, una presidenta muy cautelosa ha participado en un evento médico, defendiendo la sanidad de Madrid como la mejor de España y Europa, tal como ha afirmado en ocasiones anteriores. Después de su intervención en la Asamblea de Madrid el jueves, donde hizo que su bancada cantara “Son us-te-des unos tri-stes” en un tono burlón hacia la izquierda, Isabel Díaz Ayuso ha decidido no involucrarse en polémicas políticas de manera directa, a pesar de haber abierto recientemente un nuevo conflicto con el Ministerio de Sanidad por la ley que propone el Gobierno de Pedro Sánchez para limitar la privatización del sector sanitario. Ayuso ha vuelto a confrontar a la ministra Mónica García, especialmente por su negativa a establecer un registro de médicos objetores del aborto, argumentando que el Gobierno central solo busca “destruir la sanidad madrileña”. No es para menos: aunque la ley probablemente no prosperará en el Congreso, de aprobarse, el fundamental paradigma de su mandato, el sistema sanitario público-privado, podría desmoronarse.
Sin asumir posturas extremas, Ayuso ha aprovechado para hacer un guiño a la colaboración público-privada, expresando su deseo de continuar “trabajando desde el sistema público que defendemos sin ambages”, pero apoyándose en este modelo. Para la presidenta, en lo que respecta a los profesionales, se trata de que ellos “puedan elegir” entre “uno, otro, o ambos”, al igual que los pacientes pueden hacerlo dentro del sistema de equilibrios de la libre elección, si no fuera porque la privada ha pasado a ser la mejor opción, mientras la sanidad pública sigue en declive.
Ayuso ha optado por manifestar un enfoque conciliador, llegando a extender sus elogios al sistema sanitario español en su conjunto, afirmando que este “es el más solidario y el más humano y profesional del mundo”, y que basta con salir al exterior para darse cuenta de que es el mejor, aquel que “no discrimina” por procedencia ni por ningún otro motivo que no sea “defender el reto de la vida”.
Es evidente que su objetivo es que los médicos recién graduados permanezcan en Madrid durante su formación como especialistas y no se desplacen a otras regiones, una decisión que deberán tomar en mayo. Por ello, ha desplegado su arsenal de logros en sanidad para convencer a esos profesionales de que esta es una región favorable a su desarrollo. “Contamos con tres hospitales públicos entre los mejores del mundo; seis de los 10 mejores hospitales públicos de España están aquí”, inició. “Somos la comunidad con el menor tiempo de espera para intervenciones quirúrgicas y con la mayor cobertura horaria en Atención Primaria”, continuó, mencionando otros destacados logros. Sin embargo, la Atención Primaria no es su mejor carta de presentación: en 2025, cerca del 73% de los centros de salud reportaban déficit de médicos, de acuerdo con un estudio de los sindicatos sanitarios; además, más del 75% de los médicos de familia han denunciado dificultades para sus diagnósticos al enviar a sus pacientes a realizarse radiografías cuyos resultados nunca llegan, según un informe del sector.
Ayuso sostiene que cuando alguien elige Madrid, “lo hace con un sistema que tiene los mejores indicadores, los más reconocidos, superando a menudo incluso a Estocolmo, un modelo que a menudo hemos admirado”. Sin embargo, también lo hacen en un sistema que, cuando un MIR se encuentra entre los primeros en el escalafón y decide quedarse en Madrid para su especialidad, la prensa lo pinta como un ejemplo de valentía, incluso de ingenuidad. La situación no es mejor para los pediatras, ya que en la última distribución de plazas en la región, solo se lograron cubrir dos de las 29 disponibles. En este caso, la Comunidad atribuyó parte de la culpa al Gobierno central por “callarse” frente a la falta general de médicos, lo que está deteriorando el servicio sanitario.
La realidad en la región es que casi 2.000 médicos han demandado a la Comunidad de Madrid en los tribunales por la ausencia de un plan de prevención de riesgos laborales; que las Urgencias hospitalarias están colapsadas día tras día; y que algunos profesionales se ven obligados a asumir funciones de otra especialidad para cubrir vacantes en la plantilla.
“Ahora se acerca esa segunda prueba que enfrentaréis cada día cuando tengáis pacientes delante, en la forma en que nos miraréis, nos trataréis, y nos daréis la mano”, ha afirmado, “estoy convencida de que la superaréis con un sobresaliente continuo, como lo es nuestro sistema sanitario”. Este año se ofrecerán 2.004 nuevas plazas para médicos y enfermeros residentes, 65 más que en 2025. La presidenta les ha prometido una formación diseñada “para cuidar y también para ser cuidados”, así como contratos de “larga duración” para mayor estabilidad y medidas para la conciliación, como la limitación del número de pacientes en la agenda, una solicitud de los médicos desde la huelga general de 2023 que apenas se ha cumplido.



