Una cocina en tonos turquesa, un salón con vistas y dos comedores interconectados.
Boris Izaguirre llegó a Madrid hace 31 años y, desde entonces, ha estado construyendo un hogar. A lo largo de su estancia en la capital, ha vivido en diversas casas hasta que finalmente se estableció en un piso en el barrio de Salamanca.
El escritor, periodista … y figura televisiva despierta curiosidad sobre cada faceta de su vida, incluida su estética. Su hogar, su armario y sus preferencias artísticas son una proyección de su persona pública, permitiendo a la audiencia conocerlo más a fondo y desde diferentes ángulos.
Su hogar no es un enigma. Lo ha mostrado en numerosas ocasiones a través de sus redes sociales: desde la decoración de la mesa en Navidad, las recetas que aprendió en ‘MasterChef’ y que replica en su cocina, hasta las tardes relajadas con amigos en el salón… Boris ha abierto las puertas de su casa, permitiéndonos explorarla.
Comparte esta residencia con su esposo, el escaparatista Rubén Nogueira. Juntos han trabajado en la decoración de su hogar, adaptándolo a sus gustos y necesidades. En una ocasión, Boris mencionó que aporta un toque «errático», mientras que su esposo «tiene una mirada mucho más editorial», logrando un equilibrio entre maximalismo y funcionalidad.
El venezolano también explicó que, en cuanto a decoración, «todo me gusta y me parece genial». Es audaz al mezclar estilos hasta lograr uno propio: «Con la decoración de mi casa, no soy ni un minimalista sueco ni una princesa azteca».
Una casa tropical en el barrio de Salamanca
Su casa se distingue por los colores vibrantes, las líneas elegantes y la artesanía en su decoración. Ha cobrado vida con el tiempo y las continuas aportaciones de sus propietarios. Ha evolucionado con ellos, convirtiéndose en un reflejo de su personalidad: «muy polifacética y tropical».
El piso en Madrid presenta espacios abiertos y luminosos. Cada habitación posee una identidad única, proporcionando a Boris y Rubén un refugio del bullicio de sus vidas. Para ellos, es un oasis y una fuente continua de inspiración.
La cocina turquesa de Boris Izaguirre
La cocina es una de las áreas clave de la casa, especialmente desde que Boris se convirtió en finalista de ‘MasterChef Celebrity 4’ en 2019. Cuenta con un conjunto de muebles blancos y lisos, sin tiradores, que facilitan la movilidad en el espacio. La campana extractora y los electrodomésticos integrados permiten cocinar de manera eficiente sin sacrificar la estética.
Boris es un apasionado del arte y ha llevado su afición hasta la cocina. En uno de los lados de la encimera, coloca un cuadro en tonos grises. Con intención, combina los colores suaves e industriales de los muebles con un suelo azul turquesa, que aporta color y vibrante vida a la estancia.
El hogar cuenta con suficiente espacio para organizar dos zonas de comedor. Dependiendo del número de invitados, el grupo que Boris reciba se sentará en la biblioteca comedor -más amplia y acogedora- o en la sala de la mesa redonda -amplia y delicada-.
Una base neutra para personalizar la decoración a su gusto
Las paredes blancas y el suelo de madera le permiten experimentar con la decoración. Desde su asiento en la mesa, puede admirar su estantería de libros, un cuadro de Color Gradient o disfrutar de una pieza musical con sus altavoces de torre. Cuando la mesa está repleta de platos y velas, una alfombra gris y sillas en azul plomo suavizan el ambiente.
El salón y los dos comedores están interconectados a través de unas puertas correderas blancas. En esta imagen, junto a la presentadora Raquel Sánchez-Silva, Boris muestra un rincón especial de su hogar: una imagen de tamaño real del futbolista Marcos Asensio, un regalo del programa ‘La Resistencia’ -ahora ‘La revuelta’-.
Boris Izaguirre dispone de dos espacios más íntimos: su despacho y el dormitorio, donde no faltan los ramos de flores y los pósters de películas adornando las paredes.
La protagonista del piso: la luz natural
El estilo vibrante de la casa se enriquece con la luz natural que entra a raudales por sus numerosas ventanas. La altura del piso favorece esta claridad, junto con el gran ventanal en forma de mirador que adorna el salón. Esta iluminación permite a Boris fotografiar con facilidad su hogar y compartir los detalles más especiales de su estilo.



