Uno de ellos tiene más de 2.000 años.


Recorrer la capital también implica encontrarse con siglos de historia que trascienden el Madrid de los Austrias. A continuación, hacemos un repaso de los tres monumentos más antiguos que se pueden hallar en la ciudad.

Una imagen del Templo de DebodLa Razón

Templo de Debod

El Templo de Debod es, sin duda, el monumento más antiguo que se puede ver en Madrid: su núcleo data de aproximadamente el siglo II a.C. (200-180 a.C.) y fue originalmente construido en Nubia, al sur de Egipto. En 1968, el gobierno egipcio lo regaló a España como agradecimiento por la ayuda española en la preservación del patrimonio nubio, que amenazaba con inundarse debido a la presa de Asuán. Hoy se encuentra en el Parque del Oeste, cerca de la Plaza de España en Madrid, y su existencia establece un vínculo extraordinario entre un legado faraónico y el entorno moderno madrileño. Este monumento evoca una sensación de eternidad: piedras ancestrales que nos conectan con una civilización que existió hace más de 2.200 años. Por ende, es un monumento auténtico en Madrid tanto por su antigüedad como por su origen no local, lo que le confiere un valor doble: como testimonio del mundo antiguo y como gesto de cooperación internacional.

Iglesia de San Nicolás de Bari
Iglesia de San Nicolás de BariLRM

Iglesia de San Nicolás de Bari

La Iglesia de San Nicolás, situada en el centro de Madrid, es uno de los templos más antiguos de la capital española. Su existencia está documentada en el fuero de Madrid de 1202. La torre que la acompaña, de fuerte estilo mudéjar, probablemente corresponde al siglo XIII, lo que la convierte en un vestigio muy temprano de la cristianización del núcleo urbano madrileño tras la etapa musulmana. Este edificio religioso invita a reflexionar sobre la continuidad urbana: desde la mezquita que probablemente lo antecedió (se supone que el sitio pudo ser una mezquita musulmana antes de convertirse en parroquia) hasta el Madrid de épocas posteriores. Su presencia nos recuerda que la tela de la ciudad moderna se construye también sobre siglos de transformaciones, reconquistas y adaptaciones. Desde el punto de vista estético, la iglesia mantiene elementos que trascienden épocas, y su torre mudéjar es un excepcional testimonio arquitectónico de la transición entre los siglos medievales.

Casa y torre de los Lujanes, en la plaza de la Villa
Casa y torre de los Lujanes, en la plaza de la VillaLRM

Casa y Torre de los Lujanes

En la Plaza de la Villa, uno de los lugares más emblemáticos del Madrid medieval, se levanta la Casa y Torre de los Lujanes, construida entre la segunda mitad del siglo XV y finales del mismo, considerada el edificio civil más antiguo de Madrid. La torre data de antes de 1471 (probablemente a inicios del siglo XV) y la casa anexa se finalizó alrededor de 1494. Este monumento civil es una espléndida representación de la arquitectura de transición: una fusión de estilos mudéjar, gótico tardío y formas señoriales que ya anticipan el Renacimiento, sin perder su carácter medieval. Por ejemplo, su arco de herradura apuntado en la entrada, su torre robusta y su planta irregular lo vinculan al entorno de las ciudades castellanas del siglo XV. Además, su ubicación en la Plaza de la Villa, un antiguo centro del Madrid medieval, lo convierte en un testigo directo de la vida urbana de siglos pasados: desde concejos municipales hasta linajes de nobleza y comerciantes que hicieron de Madrid su hogar.

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