Vox reacciona con desaires y críticas al acercamiento del PP | España


El PP intensifica sus acercamientos a Vox, instándole a ser razonable para negociar gobiernos conjuntos, mientras que la respuesta de este último son desplantes, ataques desmedidos y hasta algunos insultos. Fortalecido por su éxito en las elecciones autonómicas de Aragón, el partido de Santiago Abascal continúa enviando señales que subrayan la dificultad que tendrán los populares para cerrar los acuerdos esenciales con ellos. En Extremadura, la extrema derecha afirmó que no apoyará la investidura de la popular María Guardiola a menos que esta renuncie a sus aspiraciones, tras anunciar su intención de someterse al trámite como ganadora de las elecciones autonómicas de diciembre pasado. Simultáneamente, en el Congreso, la extrema derecha lanzaba los peores ataques verbales contra quienes deberían ser sus futuros aliados. La acusación llegó a calificarles de “cómplices de un Gobierno que asesina a cientos de españoles”.

Quien escuchase el ferviente discurso pronunciado este martes ante el pleno del Congreso por la diputada de Vox Patricia Rueda, se vería invadido por numerosas dudas sobre la viabilidad de los pactos entre ambas fuerzas de la derecha. El PP había presentado, a raíz de la tragedia de Adamuz, una proposición no de ley para exigir medidas de vigilancia y mejora de la red ferroviaria, así como la reprobación del ministro de Transportes, Óscar Puente. Vox no se contentó con enmendarla; destrozó con las peores descalificaciones al PP, cuyos diputados apenas dejaron escapar algunos murmullos entre la sorpresa y el asombro por la magnitud de los ataques que estaban recibiendo.

“Cómplices” fue la palabra más repetida por la diputada Rueda al dirigirse a la bancada popular. “Cómplices del sanchismo más corrupto” o “cómplices de un Gobierno criminal que mata a cientos de españoles”, afirmaciones que justificó por los accidentes ferroviarios, la dana o los problemas de la sanidad (que son competencias de las comunidades autónomas, no del Gobierno central). Según la diputada, el PP “está más preocupado por atacar a Vox que por combatir a Sánchez”. En correspondencia, terminó dejando de lado las críticas al ministro Puente para desatar toda su munición contra el PP.

La representante de Vox reprendió repetidamente a los populares por no promover una moción de censura contra el Ejecutivo. Culminando su escalada verbal con la afirmación de que el PP proporciona un “balón de oxígeno” al “sostener en el poder a un Sánchez corrupto y criminal”. Para finalizar, recuperó el lema de “ya solo queda Vox” para posicionar a su partido como el baluarte contra un “sistema corrupto” y la “mafia del bipartidismo”. La bancada ultra le dedicó una estruendosa ovación.

En el pleno se había debatido previamente una proposición de ley del PP que busca complicar la permanencia de un Gobierno que no logre aprobar Presupuestos. Los populares intentan que la ley prohíba la transferencia de ciertas partidas presupuestarias. “Sin Presupuestos no hay control y sin control no hay democracia”, destacó Jaime de Olano en defensa de la iniciativa. Vox manifestó compartir la “preocupación y la indignación” de los populares por los tres años consecutivos que ya suma Sánchez con cuentas prorrogadas. Sin embargo, su diputado Pablo Sáez, aunque empleó términos mucho más comedidos que su compañera Rueda, dedicó casi toda su intervención a criticar lo que consideró falta de rigor de la propuesta popular, acusando al PP de contribuir al “vaciamiento de la Administración central” en favor de las comunidades autónomas. A pesar de todo, Vox respaldó la propuesta, que fue considerada gracias a la abstención de Junts y PNV.

El discurso de Vox, en ocasiones con tics dialécticos contra el bipartidismo que recuerdan, a pesar de las abismales diferencias ideológicas, al primer Podemos, insiste en equiparar a PP y PSOE. Ya antes del inicio del primer pleno ordinario del año en el Congreso, la portavoz parlamentaria de Vox, Pepa Millán, en una comparecencia ante la prensa, afirmó que si el PP desea el apoyo de su partido en las comunidades autónomas, debe romper con el “continuismo” de las políticas socialistas. Millán citó algunas de las habituales banderas de la extrema derecha: el control de la inmigración, el abandono del pacto verde, la derogación de las leyes de memoria histórica o el fin de las ayudas públicas a los sindicatos.

Después de Millán, la portavoz parlamentaria de los populares, Ester Muñoz, compareció en la sala de prensa del Congreso. Y el tono fue muy diferente. Muñoz dedicó palabras conciliadoras a Vox. De hecho, dijo que no le importaría que su partido perdiese algún escaño en las generales siempre que Vox ascendiera y así se garantizara una mayoría de derecha, como ha sucedido en Aragón. “Si el 23 de julio el PP saca dos diputados menos, pero Vox saca cinco más y estamos en el Gobierno, yo lo preferiría”, manifestó, entre llamados a la unidad de ambas fuerzas de la derecha, informa Virginia Martínez. En la misma línea amistosa, el secretario general del PP, Miguel Tellado, había afirmado en la noche del lunes en EsRadio: “Hay más cosas que nos unen al PP y a Vox que cuestiones que nos separan”. Alberto Núñez Feijóo, en un acto en Valencia, se limitó este martes a defender la necesidad de formar mayorías para reemplazar a la izquierda.

Ya en el pleno del Congreso, los populares tampoco alzaron la voz frente a los devastadores ataques de Vox en el debate de una propuesta que en teoría iba dirigida contra el PSOE. Nadie quería interferir en las conversaciones para renovar los gobiernos autonómicos en Aragón y Extremadura, donde los gobiernos del PP forzaron elecciones anticipadas precisamente para intentar eludir el bloqueo de Vox a los Presupuestos. El resultado ha sido el opuesto: fortalecer a los ultras.

Las negociaciones para formar gobierno en Extremadura continúan estancadas y sin señales de avance, siete semanas después de las elecciones. Guardiola, presidenta en funciones, expresó este martes su deseo de someterse ya a la investidura, en una sesión que probablemente se llevaría a cabo el 3 de marzo. Sin embargo, admitió que las negociaciones con Vox no progresan porque, según ella, este partido intenta imponer su programa. “El PP no puede travestirse de Vox”, finiquitó Guardiola, informa José Emiliano Barrena.

No tardó en responderle el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, dejando claro que si Guardiola persiste en su postura, los ultras le otorgarán un “no rotundo” a su investidura. Garriga negó que su formación pretenda imponer el 100% de su programa, como sostiene la presidenta extremeña. Afirmó que lo único que demanda es que se respete la proporcionalidad de fuerzas establecida en las urnas. Y según Garriga, eso es lo que “no ha comprendido el PP”. “Deben ser conscientes de que existe un cambio de paradigma político”, insistió.

La ofensiva de los ultras para someter al PP a sus exigencias llegó hasta Bruselas. Allí, los populares votaron a favor de un conjunto de salvaguardias para los agricultores ante el acuerdo comercial con Mercosur, fuertemente contestado por algunas organizaciones agrarias y la extrema derecha española. El eurodiputado de Vox Jorge Buxadé arremetió en su cuenta de la red social X: “PP y PSOE consuman su traición al campo español”. Aquí sí encontró la respuesta de una dirigente del PP, Alma Ezcurra, quien le recordó que otros grupos ultras como el de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, apoyaron el acuerdo.

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