Ayuso desaprueba el «no a la guerra» de Sánchez y alerta sobre un posible embargo de EE. UU.
Durante la inauguración del Salón de Arte Moderno (SAM) 2026, Isabel Díaz Ayuso ha descrito como «llamativo» el discurso de «no a la guerra» expresado hoy por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La líder autonómica ha contrastado esta actitud exterior con la política interna, calificando a Sánchez como una persona que «promueve la guerra entre españoles siempre que tiene oportunidad«.
Ayuso ha expresado su preocupación porque el presidente se posicione como «líder mundial» para respaldar su estrategia de «muros«, lo que, según su opinión, solo sirve para aislar a España en el ámbito internacional. La presidenta advierte que esta tendencia geopolítica tendrá un alto costo: «Lo vamos a pagar desde diversas posiciones, dejando de lado nuestra defensa y seguridad«.
Alerta por las relaciones con EE. UU.
La crítica más contundente de la presidenta madrileña se ha dirigido a las posibles represalias comerciales derivadas de la gestión de Moncloa. «El señor del ‘No a la guerra fuera pero sí a la guerra dentro’ va a arruinar a España«, ha afirmado Ayuso, quien también ha mencionado que «Estados Unidos ya está considerando un embargo a nuestro país«.
Frente a este panorama, la líder regional se ha cuestionado «quién asumirá las consecuencias de todo este daño» e instó al Gobierno central a dejar de priorizar los «intereses propios» sobre los de todos los españoles.
Decisiones «unilaterales» al margen del Parlamento
Para la presidenta de la Comunidad de Madrid, el problema reside en la manera en que se está llevando a cabo la política exterior y de defensa. Ayuso ha denunciado que Sánchez toma decisiones de forma «unilateral desde las escalinatas de la Moncloa» en lugar de hacerlo en el Parlamento, que es el lugar adecuado para hacerlo «toca«.
Este intercambio de declaraciones se produce en un contexto de notable sensibilidad diplomática, sumando un nuevo foco de tensión entre el Gobierno regional y el Ejecutivo central en relación con la dirección estratégica del país ante conflictos globales.
¿Por qué Ayuso puede afirmar que Pedro Sánchez divide a los españoles?
La crítica de Ayuso podría fundamentarse en la denuncia de una estrategia de polarización que utiliza el gobierno, con medidas como la memoria democrática, como herramienta de agitación para reabrir conflictos históricos. Según la dirigente regional, esta división se intensifica por una «colonización» institucional que coloca organismos como la Fiscalía o el Tribunal Constitucional al servicio de una agenda partidista, erosionando la neutralidad de los poderes públicos para asegurar la permanencia del presidente en el cargo. Esto incluye investigaciones y casos de corrupción.
Asimismo, Ayuso vincula el origen de esta «guerra interna» a las constantes concesiones a los movimientos independentistas en Cataluña y el País Vasco, las cuales considera un agravio comparativo que rompe la igualdad legal entre ciudadanos. Para la presidenta, iniciativas como la Ley de Amnistía o el traspaso de competencias estratégicas a cambio de respaldos parlamentarios no solo crean «españoles de primera y de segunda«, sino que recompensan la ruptura del orden constitucional en lugar de valorar la lealtad institucional de otras comunidades. Según esta visión, el Gobierno central estaría sacrificando la cohesión del país y la seguridad jurídica para satisfacer intereses personales, profundizando en una brecha social que dificulta el entendimiento común.



