Ayuso inicia las reuniones con los grupos parlamentarios en Sol en un ambiente de gran tensión política.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se reunirá este viernes con los grupos parlamentarios de la Asamblea en la Real Casa de Correos, sede del Gobierno regional, para dar comienzo al nuevo curso político. Estas reuniones se producen en un contexto caracterizado por la tensión generada por el conflicto de Gaza y por las causas judiciales que afectan tanto a su pareja, Alberto González Amador, como al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El orden de contactos seguirá el criterio de representación parlamentaria. A las 10:30 horas, Ayuso recibirá al portavoz del PP, Carlos Díaz-Pache; a las 11:00, a la líder de Más Madrid, Manuela Bergerot; ya por la tarde, a las 16:30, será el turno de la portavoz del PSOE, Mar Espinar; y a las 18:00, concluirá la ronda la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino-Aranda.
Bajas expectativas en la oposición
Los grupos opositores se presentan a las reuniones con pocas expectativas de entendimiento, dado que el PP tiene mayoría absoluta en la Asamblea, lo que le permite legislar sin necesidad de acuerdos. Aun así, aprovecharán la ocasión para definir su perfil político y comunicar sus prioridades.
Desde Más Madrid, Bergerot enfatizará la necesidad de centrarse en los Derechos Humanos y exigirá a la presidenta un pronunciamiento claro sobre el “genocidio” en Gaza. También abordará temas como la sanidad, la educación y el acceso a la vivienda, que considera esenciales para esta legislatura.
El PSOE, representado por Espinar, llegará con un mensaje similar: exigir explicaciones a Ayuso sobre su postura en el conflicto de Oriente Medio y demandar avances en materia de servicios públicos, vivienda y financiación universitaria. “No hay cortina de humo que pueda aprovechar”, ha advertido Espinar, aludiendo a la estrategia comunicativa de la presidenta.
Por su parte, Vox acudirá con un enfoque crítico hacia las políticas de inmigración y hacia las ONGs que, según su portavoz, “se benefician del tráfico de personas”. También cuestionarán la “agenda verde” y la política fiscal del Gobierno regional. Sin embargo, han afirmado que estarían abiertos al entendimiento si Ayuso diera un “giro de 180 grados” en estas áreas.
La respuesta del PP y de Ayuso
Desde el grupo popular, Carlos Díaz-Pache ha criticado la falta de propuestas constructivas de la oposición en encuentros anteriores, que a menudo —según él— “se centran en confrontar con la presidenta”. Su objetivo será reforzar el calendario legislativo del Gobierno y coordinar las medidas previstas para los próximos meses.
La propia Ayuso, en un desayuno informativo llevado a cabo en el Real Casino de Madrid, ha buscado reducir la tensión asegurando que este tipo de encuentros son útiles para “no romper los puentes” entre partidos, a pesar de la dureza de la confrontación política. “Aunque sea solo por un momento, podemos sentarnos y dialogar. Eso ya es algo positivo”, destacó.
Un curso político agitado
El inicio del curso en la Asamblea de Madrid se produce en un entorno político altamente polarizado. Las movilizaciones ciudadanas en apoyo a Palestina, el debate sobre la vivienda y la inmigración, así como la gestión de los servicios públicos, dominan la agenda de la oposición. Mientras tanto, el PP afronta la legislatura con la seguridad que le brinda su mayoría absoluta, lo que limita las posibilidades de consenso en la Cámara de Vallecas.



