Ayuso solicita la renuncia de Sánchez al considerar que el Gobierno es responsable de la gestión del accidente ferroviario en Adamuz.
Ayuso ha expresado sus críticas al Gobierno tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo, que dejó decenas de víctimas mortales y heridos en Adamuz. Acusa al Ejecutivo de “mentir constantemente, ocultar información y enfocarse en buscar culpables en lugar de asumir responsabilidades” en la gestión de esta tragedia.
Durante un evento político en Zaragoza, junto al presidente del Partido Popular aragonés, Ayuso ha declarado que el Gobierno de Sánchez ha mostrado una falta de transparencia y sensibilidad hacia las familias afectadas por el siniestro, el cual aún se está investigando para establecer las causas que llevaron al descarrilamiento del tren de alta velocidad.
La líder madrileña ha enfatizado que la sociedad exige explicaciones claras, y ha considerado que la actuación del Ejecutivo ante esta crisis ha sido claramente insuficiente. Por ello, ha demandado la dimisión de Sánchez, considerándola una consecuencia de su fracaso político en la gestión de la emergencia y en la comunicación pública sobre el accidente.
Las críticas de Ayuso se sitúan en un contexto de intensa presión política sobre el Gobierno central, y en particular sobre el ministro de Transportes, Óscar Puente, cuya permanencia en el cargo también ha sido cuestionada por la oposición, que le reprocha ofrecer explicaciones contradictorias sobre el estado de la infraestructura ferroviaria afectada.
Por su parte, el presidente del Gobierno ha respaldado la gestión del ministro Puente y ha resaltado el compromiso del Ejecutivo en la atención a las víctimas y en la coordinación de los equipos de emergencia, defendiendo que la respuesta institucional se ha centrado en apoyar a quienes han sufrido las consecuencias del accidente.
La exigencia de dimisiones por parte de Ayuso y otras formaciones políticas se presenta en un ambiente de intenso debate sobre las responsabilidades y la transparencia en la gestión de siniestros de gran impacto social, que ha dominado la agenda política en los días posteriores al accidente ferroviario de Adamuz.



