El Congreso definirá su futuro este miércoles, con incertidumbre sobre los apoyos.
El proyecto de ley sobre la reducción de la jornada laboral se someterá este miércoles en el Congreso de los Diputados a su primer gran examen parlamentario, sin contar todavía con los apoyos necesarios para asegurar su tramitación. La votación se llevará a cabo junto con la presentación de las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP, Vox y Junts, cuya aprobación significaría devolver la iniciativa al Consejo de Ministros e impedir su avance.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, enfatiza que “ha llegado el momento de que los partidos se pronuncien” y descarta la posibilidad de retirar el debate del orden del día, a pesar de la incertidumbre que rodea las negociaciones con los socios de investidura. Junts, el partido que más oposición presenta a la medida, mantiene vigente su enmienda junto a las de PP y Vox, lo que compromete la continuidad de la reforma.
Negociaciones y presión sindical
El Gobierno optó en julio por posponer la discusión para después del verano con la finalidad de encontrar “el mejor momento político”. Desde entonces, Díaz ha intensificado los contactos con las formaciones independentistas catalanas, pero hasta ahora no se ha llegado a un acuerdo.
Mientras tanto, los sindicatos CCOO y UGT han demandado que no se “bloquee” la voluntad social y han convocado una rueda de prensa este lunes para anunciar posibles acciones de movilización. Su mensaje es claro: el debate no debe ser silenciado antes de que se discuta a fondo.
Más allá de la jornada
La reforma del Estatuto de los Trabajadores no se limita a la reducción del tiempo de trabajo. También incluye la regulación del derecho a la desconexión digital y el refuerzo del control horario en las empresas, el cual debe ser digital e interoperable para facilitar la supervisión por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
La patronal, por su parte, se opone de manera contundente a la propuesta, mientras Díaz acusa al PP de dar “una bofetada a la clase trabajadora” por su rechazo a la medida. “El miércoles, los trabajadores y trabajadoras verán quién defiende sus derechos y quién ataca a la clase trabajadora”, aseguró en un acto en Alcorcón.
Un calendario condicionado
El debate se llevará a cabo el miércoles 10 de septiembre, la víspera de la Diada en Cataluña, para facilitar la asistencia de los diputados independentistas. No obstante, si Junts se alinea con el PP y Vox en el rechazo, la ley no avanzará más allá de este primer trámite.



