El PSOE critica a Ayuso por «desatender» a Las Águilas y demanda una nueva estación de Metro en la extensión de la Línea 11.
El PSOE ha criticado este domingo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por «ignorar» al barrio de Las Águilas en el proyecto de ampliación de la Línea 11 de Metro, que unirá Cuatro Vientos con Valdebebas y la T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
Durante la manifestación que tuvo lugar en el barrio, el concejal socialista Pedro Barrero acusó al Gobierno regional de actuar en función de “intereses económicos” y de desatender las necesidades genuinas de miles de vecinos que llevan años pidiendo una estación de Metro propia.
Barrero destacó que el trazado inicial de la Línea 11 fue alterado en 2005, cuando el Gobierno de Esperanza Aguirre lo desvió hacia Leganés, y aseguró que ahora “la señora Ayuso vuelve a privar a los vecinos de tener una estación esencial”.
“Se nota que el consejero nunca ha estado aquí”
El edil socialista también recriminó al consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, por afirmar que la estación de Aluche se halla a “diez minutos” del barrio. Según Barrero, el recorrido real supera los 20 minutos a pie, por lo que “se nota que el consejero nunca ha estado aquí”.
El PSOE demanda al Gobierno regional que escuche las solicitudes de los vecinos y tenga en cuenta que Las Águilas es ya el sexto barrio más poblado de Madrid, con 58.000 habitantes, cifra que podría alcanzar los 90.000 en una década debido al desarrollo urbanístico planificado en el área de Campamento.
Los vecinos consideran que es una oportunidad histórica
Desde la asociación vecinal de Las Águilas denuncian que la Comunidad de Madrid está “haciendo oídos sordos” al clamor de un barrio que todavía carece de conexión directa con el Metro. En su opinión, la ampliación de la Línea 11 representa una oportunidad histórica para integrar a más de 58.000 vecinos en una red de transporte público de calidad.
La entidad también acusa al Consorcio Regional de Transportes de cambiar su postura en los últimos meses para justificar la negativa a la estación: primero afirmando que el barrio ya cuenta con transporte suficiente y, luego, sugiriendo a los residentes que “se acostumbren a la multimodalidad”.
Mientras tanto, el conflicto político y vecinal se intensifica en torno a una infraestructura clave que podría definir el futuro de la movilidad en el sur de la capital.



