ERC acusa a Montero de obstaculizar la financiación específica y demanda el cumplimiento de la recaudación del IRPF.
La financiación específica para Cataluña vuelve a complicar la relación entre ERC y el Gobierno central. Según fuentes republicanas, la ministra de Hacienda y vicepresidenta primera, María Jesús Montero, se ha convertido en el principal obstáculo para avanzar en un modelo que consideran fundamental para reducir desigualdades y fortalecer el autogobierno.
ERC critica que, a pesar del acuerdo alcanzado en julio entre el Ejecutivo y la Generalitat para establecer “las bases” de la futura financiación, los progresos han sido escasos y “las promesas incumplidas” generan descontento en sus filas. En concreto, los republicanos señalan que la recaudación íntegra del IRPF, inicialmente prevista para 2026 en el acuerdo de investidura de Salvador Illa, se ha retrasado hasta 2028, una prórroga que aceptaron con reservas pero que ahora consideran insuficiente.
Críticas directas a Montero
ERC ha solicitado en numerosas ocasiones al PSOE un interlocutor diferente a Montero, al considerar que la ministra “no es la persona adecuada para generar consensos” después de ocho años sin actualizar el sistema de financiación autonómica. El líder del partido, Oriol Junqueras, sostiene que la ministra “prefiere mantener un modelo caducado” y no muestra una verdadera voluntad de cambio.
En esta línea, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, acusó esta semana a Montero de estar “más centrada en Andalucía que en Cataluña”, refiriéndose a su candidatura a la Junta. Para presionar al Ejecutivo, ERC presentó en el Congreso una proposición de ley para que la Generalitat recaude íntegramente el IRPF, aunque finalmente lo hizo en solitario por la falta de apoyo del PSOE.
Desde Hacienda rechazan estas acusaciones y aseguran que Montero no favorece a ninguna comunidad, defendiendo que su labor como ministra y candidata no invalida su papel como negociadora.
El papel de Illa
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, intenta disminuir la tensión. Aunque ERC ha insinuado un conflicto con Montero, Illa asegura mantener “máximo aprecio” por la ministra, a quien describe como “un activo” para encauzar las negociaciones. En una entrevista reciente, negó divisiones internas y se mostró confiado en que el proceso dará “un resultado positivo en las próximas semanas o meses”.
Illa enfatiza que no solicita “privilegios” ni trato exclusivo, sino que Cataluña pueda “desarrollar su autogobierno en plenitud”, recordando también la lealtad de su Gobierno con el Gobierno central.
Un obstáculo para los Presupuestos
El desacuerdo amenaza con tener implicaciones directas en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, ya que ERC considera la financiación específica y la gestión del IRPF “condiciones indispensables” para abordar tanto las cuentas estatales como las autonómicas.
Por ahora, los republicanos mantienen la presión y advierten que el tiempo para esperar se agota. Para ellos, cumplir lo pactado será crucial para mantener la legislatura.



