España desciende al puesto 49 en el índice global de corrupción 2025 y se sitúa por debajo de la media de la UE.
La percepción de la corrupción a nivel internacional ha alcanzado en 2025 su mínimo histórico de la última década, de acuerdo con el más reciente Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International. En este marco, España ha caído hasta el puesto 49 de 182 países, consolidando una tendencia negativa que la sitúa por debajo de la media de la Unión Europea.
El informe evidencia un deterioro progresivo en la evaluación del país, que ha descendido 19 posiciones desde 2019, una caída que la deja detrás de naciones como Fiji o Chipre y solo por delante de Italia y Polonia en el continente europeo.
Dos tercios del mundo enfrentan niveles preocupantes
El índice revela un panorama global de creciente inquietud. Dos de cada tres países analizados tienen una puntuación menor a 50 sobre 100, indicando niveles significativos de corrupción percibida. La puntuación media mundial permanece estancada o en declive, lo que refleja dificultades generalizadas para fortalecer la integridad institucional.
Entre los factores críticos para mejorar los resultados, el informe destaca la importancia de la independencia de las instituciones, la transparencia en la gestión pública y la existencia de mecanismos eficaces para la denuncia y control.
Además, la caída no es exclusiva de economías emergentes o países con sistemas débiles. El estudio resalta que el deterioro también afecta a naciones tradicionalmente bien posicionadas, como Estados Unidos, Canadá y varios países europeos.
El sur y el este de Europa, con menor percepción
En el ámbito europeo, el análisis revela una clara disparidad regional. Los países del sur y del este presentan niveles más altos de percepción de corrupción, mientras que el norte y el centro del continente logran las mejores puntuaciones.
En el caso de España, la evolución reciente confirma una tendencia descendente sostenida. La puntuación del país ha experimentado diferentes retrocesos entre 2019 y 2025, distanciándose progresivamente de los estándares de los Estados miembros mejor valorados.
Este descenso se presenta como una llamada de atención sobre la necesidad de reforzar políticas de transparencia, potenciar los órganos de control y mejorar la confianza ciudadana en las instituciones.
Un indicador clave para la confianza y la economía
El Índice de Percepción de la Corrupción es uno de los indicadores internacionales más relevantes para evaluar la calidad institucional y el nivel de integridad pública. Su evolución impacta en aspectos como la confianza ciudadana, la atracción de inversiones y la reputación internacional de los países.
El deterioro global observado en 2025 refleja un contexto de creciente presión sobre los sistemas democráticos y administrativos, donde la mejora de la gobernanza y la rendición de cuentas se presentan como uno de los principales retos a medio plazo.



