Esto no se debe a la mala suerte, sino a la falta de cuidado.


La Cámara Alta aprobó este miércoles una moción presentada por el Grupo Parlamentario Popular solicitando la dimisión de Óscar Puente como ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Esta iniciativa logró 151 votos a favor, 103 en contra y siete abstenciones, evidenciando un apoyo mayoritario de formaciones como PP, Vox y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) a la solicitud.

La senadora que defendió la moción, Carmen Belén López, señaló que la situación del sistema ferroviario en España no puede atribuirse a la casualidad, enfatizando que «esto no es mala suerte, es negligencia«, en alusión a la gestión de los accidentes y de la infraestructura por parte del ministerio:

El Ministerio de Transportes ha quebrado la confianza, ha sembrado inseguridad, ha imbuido el miedo entre millones de usuarios que dependen del ferrocarril para vivir y trabajar.

Asimismo, le reprocha la responsabilidad de haber difundido información confusa en momentos críticos:

Exigimos la dimisión del ministro Óscar Puente por evitar asumir su responsabilidad, por propagar falsedades, por desinformar a la ciudadanía cuando más claridad y verdad necesitaba. Basta ya de excusas y de minimizar lo ocurrido. Y solicitamos al Gobierno la implementación de un plan de choque provincializado.

Críticas de Vox, Junts y ERC

Durante la sesión, la senadora de Vox Paloma Gómez advirtió sobre la falta de fiabilidad del servicio ferroviario y afirmó que «hoy en España tomar un tren es una apuesta, porque no se sabe qué pasará«, ni siquiera si se alcanzará el destino o el horario previsto. Su partido intentó además añadir una enmienda a la iniciativa registrada por el PP, aunque finalmente no fue aprobada. Desde el grupo popular justificaron el rechazo argumentando que esa modificación «dispersa» la finalidad de la moción, centrada en solicitara la dimisión de Óscar Puente y en exigir un plan de choque urgente para hacer frente a los problemas de la red.

El senador de Junts, Eduard Pujol, criticó la inversión insuficiente en la red ferroviaria, incluyendo los años de gobierno del PP, señalando que la situación actual refleja las consecuencias del abandono de las infraestructuras. Pujol advirtió que Cataluña está en riesgo de un posible «colapso» debido a las incidencias constantes en servicios como Rodalies, mencionando que incluso una empresa de Martorell se ha visto obligada a detener su producción debido a los problemas en el transporte de mercancías por ferrocarril.

«Gracias a España, tenemos los trenes de mercancías parados», dijo Pujol, quien sostuvo que la crisis es lo suficientemente grave como para poner en jaque al Gobierno central. Además, se dirigió a Esquerra Republicana para cuestionar qué más debe suceder para que reconozcan que «Renfe no es la solución«.

Por su parte, el parlamentario de Esquerra, Joan Josep Queralt, criticó la baja ejecución presupuestaria en Cataluña en comparación con Madrid y cuestionó la decisión de que el secretario de Estado de Transportes visitara personalmente la región para supervisar la crisis de Rodalies. Queralt demandó «dimisiones acá y allá«, refiriéndose tanto al Gobierno central como al de la Generalitat, y añadió con ironía que los transportes catalanes son peores que «el tren de la bruja«.

Motivos de la exigencia de dimisión

La moción se centra en dos accidentes graves ocurridos en las últimas semanas. El descarrilamiento de un tren en Adamuz, en la provincia de Córdoba, el 18 de enero, causó un gran número de víctimas mortales y heridos, y apenas dos días después se produjo un siniestro en la red de Rodalies en Gelida (Barcelona) que también resultó en fallecimientos e interrupciones del servicio. Estas tragedias se suman a problemas estructurales y a interrupciones recurrentes en líneas de cercanías que han generado descontento entre los usuarios y los partidos de la oposición.

Defensa del ministro y discrepancias políticas

Óscar Puente ha rechazado dimitir y ha defendido su gestión en comparecencias parlamentarias tanto en el Senado como en el Congreso de los Diputados. En una de sus intervenciones ante la Comisión de Transportes del Congreso, Puente afirmó que «los afectados tienen derecho a conocer la verdad» sobre los accidentes y que el Gobierno trabaja para aclarar por completo lo sucedido y restaurar la confianza en el sistema ferroviario.

El ministro ha señalado que parte de los problemas del sistema ferroviario español están ligados a años de inversión insuficiente, argumento que ha reiterado ante el Senado al negar la dimisión y defendiendo que cumplir con las explicaciones políticas no implica renunciar a su cargo.

Además de la moción en el Senado, otras instituciones y partidos han solicitado la dimisión de Puente o incluso de otros responsables relacionados con la gestión ferroviaria. En el Ayuntamiento de Zaragoza, por ejemplo, se aprobó una moción pidiendo su salida por la supuesta «gestión negligente del sistema ferroviario«, incluyendo denuncias por «desinformar públicamente sobre las causas del accidente de Adamuz«.

La exigencia de dimisión se inscribe en un contexto de tensión política persistente debido a la crisis de las infraestructuras ferroviarias en España, donde diferentes fuerzas piden cambios profundos en la gestión del sistema y una supervisión efectiva de la seguridad de las líneas de alta velocidad y de cercanías.

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