Pedro Sánchez lleva siete años en el cargo y solo ha realizado un Debate sobre el Estado de la Nación.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acumulado ya siete años en la Moncloa y solo ha enfrentado un Debate sobre el Estado de la Nación, que tuvo lugar en julio de 2022. Desde entonces, la reunión parlamentaria más importante para rendir cuentas ante la oposición no se ha vuelto a convocar, a pesar de que el Ejecutivo se comprometió a llevarla a cabo anualmente.
Esta semana, PSOE y Sumar pospusieron nuevamente en el Congreso de los Diputados la tramitación de la reforma que establecería la obligatoriedad de celebrar este debate cada año, prolongando una situación que ha suscitado críticas de la oposición y diversas instituciones.
Compromisos incumplidos
El Gobierno argumentaba en la anterior legislatura que el Debate sobre el Estado de la Nación era “un momento muy significativo de la vida parlamentaria”. Sin embargo, desde que Sánchez asumió la Presidencia en 2018, solo ha sido convocado una vez. El ministro de Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, se comprometió hace un año a cambiar esta situación, pero la promesa aún no se ha concretado.
Críticas desde la oposición y las instituciones
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aprovechó el Debate sobre el Estado de la Región para enfatizar la necesidad de que el presidente del Gobierno se someta a este control parlamentario. En la misma línea, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, acusó a Sánchez de “secuestrar” la democracia y de evitar la rendición de cuentas.
La diferencia es clara al compararse con las prácticas en otras instituciones. En Bruselas, el Debate sobre el Estado de la Unión se realiza anualmente, mientras que en comunidades autónomas como Madrid o en el Ayuntamiento de la capital, presidentes y alcaldes se presentan regularmente a estas sesiones de evaluación política.
Una reforma bloqueada
La Mesa del Congreso, donde el Gobierno y sus aliados tienen mayoría, nuevamente esta semana decidió posponer la reforma que establecería la obligatoriedad del Debate sobre el Estado de la Nación. Esta decisión ha generado frustración entre quienes consideran esencial este mecanismo para evaluar la acción gubernamental y fortalecer la transparencia democrática.
Por ahora, no hay una fecha prevista para la celebración de un nuevo debate en 2025, a pesar de que era uno de los compromisos asumidos por el Ejecutivo.



