Sánchez apoya al fiscal general y excluye la posibilidad de un indulto tras la sentencia del Tribunal Supremo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó este domingo que confía en la inocencia del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, a raíz de la condena emitida por el Tribunal Supremo por un delito de revelación de secretos. Desde Johannesburgo, donde participa en la Cumbre del G20, Sánchez reiteró que el Ejecutivo “acata pero no comparte” la sentencia, la cual ha provocado un notable conflicto institucional entre el Gobierno y el Poder Judicial.
Durante la rueda de prensa, el líder del Ejecutivo enfatizó que “no tiene ningún sentido hablar ahora mismo de un indulto”, al ser cuestionado sobre la posible consideración de esa medida de gracia tras la resolución judicial. “Discutir otros temas en este momento no tiene sentido”, subrayó, dejando claro que no habrá acciones en esa dirección en las próximas semanas.
Una condena sin precedentes
El jueves, el Tribunal Supremo sentenció a García Ortiz a dos años de inhabilitación y al pago de una multa de 7.200 euros por revelación de secretos relacionado con la divulgación de datos personales del novio de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Esta es la primera condena en la historia a un fiscal general en activo, un hecho que ha provocado una fuerte tensión política y judicial.
Sánchez, al ser interrogado sobre la gravedad de la situación, se limitó a resaltar su confianza en el fiscal general: “Creo en la inocencia del fiscal general del Estado”, declaró.
Cruce de acusaciones entre Gobierno y Poder Judicial
La decisión ha desencadenado una intensa reacción desde el Ejecutivo, que en los últimos días ha acusado a ciertos sectores del Poder Judicial de “interferir en política” para perjudicar al Gobierno. Estas declaraciones han sido contundentemente criticadas por el Partido Popular, que acusa a Sánchez de “cruzar una línea peligrosa” y de estar “construyendo el relato” para justificar un posible indulto.
La tensión ha escalado más allá del ámbito político, con formaciones como Podemos denunciando una supuesta “cacería judicial” mientras Vox exige responsabilidades penales para el propio presidente.
Un escenario en plena ebullición
Por ahora, Sánchez intenta moderar el debate sobre el indulto, insistiendo en que es momento de “esperar y evaluar”. Sin embargo, la condena al fiscal general da paso a una nueva crisis institucional en un contexto ya marcado por intensas tensiones entre el Gobierno, la oposición y los órganos judiciales. El futuro de García Ortiz, así como su permanencia en el cargo, queda ahora incierto mientras las reacciones políticas continúan.



