Sumar sugiere que los reclusos puedan acceder al ingreso mínimo vital al reintegrarse a la sociedad si logran superar el desempleo.
La propuesta de Sumar sugiere que los exreclusos puedan comparar la prestación por desempleo obtenida tras su trabajo en prisión con el ingreso mínimo vital (IMV) y elegir la cantidad más alta.
Actualmente, quienes han trabajado durante su tiempo en prisión pueden acceder a una prestación por desempleo al salir, aunque en muchos casos esta es inferior al IMV, que se sitúa en torno a los 600 euros mensuales.
Según la formación, muchos exreclusos enfrentan durante meses ingresos muy bajos, ya que el subsidio que reciben es limitado y la tramitación para el ingreso mínimo vital puede demorar hasta casi un año.
Asimismo, Sumar propone mejorar las condiciones laborales en las cárceles, con el fin de que el trabajo en prisión reciba una remuneración más cercana al salario mínimo y cuente con más derechos laborales.
Este enfoque ha suscitado debate, ya que actualmente solo uno de cada cinco internos trabaja en prisión. Mientras algunos sectores argumentan que estas medidas favorecen la reinserción social, otros opinan que podrían implicar un trato privilegiado.
Por ahora, la propuesta está en fase de discusión en el Congreso y aún no ha sido aprobada.



