Vox expulsa a Ortega Smith por ignorar su destitución como representante en el Ayuntamiento de Madrid.


La dirección nacional de Vox ha decidido la expulsión cautelar de Javier Ortega Smith tras iniciar un expediente disciplinario por no obedecer la orden de dejar la portavocía del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid.

El Comité Ejecutivo Nacional (CEN) activó el procedimiento después de que el dirigente se negara a aceptar su sustitución por Arantxa Cabello, un relevó que fue aprobado unánimemente el pasado 12 de febrero.

Según informan fuentes del partido, esta decisión responde a lo que consideran una “ruptura de la disciplina interna”, ya que Ortega Smith continuó actuando como portavoz, manteniendo su firma y competencias, e incluso cuestionó la validez de las reuniones convocadas por su sucesora.

Suspensión de militancia, pero mantiene su escaño

La medida implica la suspensión cautelar de militancia, aunque Ortega Smith retiene su acta como diputado en el Congreso, donde actualmente ocupa un puesto sin responsabilidades significativas dentro del grupo parlamentario.

Este acontecimiento señala un nuevo capítulo en el deterioro de la relación entre el dirigente y la cúpula nacional de la formación, liderada por Santiago Abascal.

Pérdida progresiva de poder dentro del partido

La influencia de Ortega Smith dentro de Vox ha ido disminuyendo notablemente en los últimos meses. El dirigente ha perdido gradualmente varios cargos:

  • La portavocía adjunta en el Congreso

  • La portavocía en la Comisión de Justicia

  • Su puesto en la Ejecutiva nacional

  • Y finalmente, la portavocía municipal en Madrid, su último cargo institucional relevante

Días antes de su destitución, el propio Ortega Smith había criticado el funcionamiento interno del partido, señalando que era “claramente mejorable”. Además, reprochó a Abascal no comunicarle las decisiones directamente y hacerlo a través de intermediarios.

Tensiones y gestos de distanciamiento

Las diferencias entre el dirigente y la dirección nacional se han vuelto evidentes en diversos gestos recientes. Entre ellos, su asistencia a la presentación del laboratorio de ideas promovido por Iván Espinosa de los Monteros —exdirigente del partido— y su presencia en actos institucionales donde la cúpula de Vox no estuvo presente.

Ortega Smith, uno de los fundadores históricos de la formación y exsecretario general, había sido relegado progresivamente desde 2024, pasando de posiciones clave a un rol cada vez más secundario.

Un conflicto que evidencia la crisis interna

La expulsión cautelar representa el punto más álgido de este conflicto interno y deja en suspenso el futuro político del dirigente dentro de la organización.

Con la apertura del expediente, la dirección de Vox busca reforzar la disciplina interna y poner fin a una crisis que se prolonga desde hace meses, mientras el partido reestructura su aparato en Madrid y a nivel nacional.

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