Yolanda Díaz inicia el nuevo periodo político con la reducción de la jornada laboral y el Estatuto del Becario como tareas aún por abordar.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, inicia el nuevo curso político enfrentando dos importantes desafíos: la reducción de la jornada laboral de 40 a 37,5 horas semanales y la aprobación del Estatuto del Becario, una normativa que lleva más de dos años estancada. Ambas propuestas, contempladas en el acuerdo de coalición entre PSOE y Sumar, son consideradas esenciales por la líder del espacio confederal, que las defiende como parte del “giro social” que debería adoptar el Gobierno.
En las últimas semanas, Díaz ha intensificado su crítica hacia el PSOE ante los escándalos de presunta corrupción que involucran a figuras socialistas como Santos Cerdán o José Luis Ábalos, exigiendo medidas de regeneración democrática y una agenda social “robusta” que restablezca la confianza de la ciudadanía.
El Estatuto del Becario, acordado en 2023 con los sindicatos pero detenido por la oposición de la CEOE y por el adelanto electoral, busca fortalecer los derechos de los estudiantes en prácticas y regular el número de becarios en las empresas para erradicar la figura del “falso becario”.
En cuanto a la reducción de la jornada laboral, aún no ha sido presentada en el Congreso debido al retraso decidido por el Ejecutivo en julio, en un entorno político que consideraron demasiado “ruidoso” para un debate de tal magnitud. El texto, apoyado por CCOO y UGT pero rechazado por CEOE y Cepyme, también incluye la regulación del derecho a la desconexión digital y un refuerzo del control horario digital interoperable para la Inspección de Trabajo.
El futuro de esta medida dependerá en gran medida de las negociaciones con Junts, que mantiene su enmienda a la totalidad junto a PP y Vox. Si avanza, la reforma podría ser devuelta al Consejo de Ministros sin ser votada. Los sindicatos ya han advertido de movilizaciones si la reducción de la jornada no se aprueba de manera inmediata.
Mientras tanto, Díaz ha incluido en su agenda la necesidad de abrir un debate sobre la legislación del despido, aunque admite que este tema aún no se ha tratado. Tras unas semanas de descanso en Galicia, donde participó en una manifestación en contra de la gestión de la Xunta por los incendios en Ourense, la vicepresidenta regresa a la actividad política convencida de que septiembre será crucial para impulsar su agenda social.



